viernes, 28 de enero de 2011

Capítulo 6

Bea Jackson

Pasaron los días y llegó el primer día del semestre; no habíamos avanzado mucho en la búsqueda de Simon, eso me ponía triste pero a la vez me daba fuerzas para seguirlo buscando, yo sentía que estaba cerca de mí, pero lo frustrante era que no lo veía, era difícil buscar un bebé de casi 10 meses al que no conocía, pero era cuestión de tiempo y paciencia para encontrarlo.

Debía concentrarme en muchas cosas, principalmente en mis estudios, debía recuperar todo el tiempo que perdí durante estos meses y de cierta forma nivelarme, estaba haciendo un gran esfuerzo por volver a ser la misma Alex de siempre, sabía que iba a ser un proceso lento.

Adriana y yo salimos temprano a la universidad como era costumbre, al llegar al estacionamiento una de las cosas que más me pesaba era no tener a Simon esperándome, era bastante pesado extrañar a Simon por todas partes y por todo. La primera clase que me tocaba era Historia, iba con toda la disposición del mundo a pesar que estaría sola ya que Adam se había retirado, Vanessa estaba ya por 5to semestre y Simon no estaba, además que los alumnos que estarían viendo la materia no los conocería en su mayoría (por no decir que todos). Entré al salón de clases y me fui hacia los asientos vacios de la mitad, me senté y unos segundos después me di cuenta que alguien que estaba a mi lado izquierdo me observaba, voltee con algo de miedo a ver de quien se trataba, era una chica de mi estatura, cabello castaño claro, ojos cafés grandes, expresión bastante delicada y delgada. Me sonrió amablemente, fue a decirme algo cuando la profesora entró.

Al terminar la clase, recogí mis cosas con paciencia y me dispuse salir del aula, cuando voy a mitad de pasillo alguien me detuvo, voltee y era la chica que tenia a mi lado en Historia, venia corriendo hacia mi

-Hola! Eh… disculpa pero hacia donde me queda el salón donde darán Matemática III?

-Ven conmigo, yo voy a la misma clase…_ sonreímos un poco

-Genial!_ caminó a mi lado_ Oh! Disculpa, me llamo Bea, Bea Jackson

-Yo me llamo Alexandra, pero puedes llamarme Alex. Eres nueva?

-Sí, acabo de llegar a la ciudad. Una larga historia… Y tú de dónde eres?

-Como sabes que no soy de aquí?

-Digamos que tu aspecto no es muy “gringo”

-Cierto. Soy de Venezuela, llevo ya unos 2 años viviendo aquí, aunque me fui por una temporada_ hice una pausa abrupta_ Una larga historia…

Entramos juntas a matemáticas, y de igual forma se sentó a mi lado, era algo “rara” más de una vez la descubría observándome casi sin pestañear, eso era más raro aún, no me daba mala espina, pero no seguía de ser raro <<…y si es lesbiana…?>> reí para mis adentros con semejantes pensamiento y negué al mismo tiempo, pero pensándolo bien, era la única explicación al por qué me observaba tanto, y si detallaba mejor, lo hacía con cierta fascinación en su mirada.

Terminó el día de clases, me sentía exhausta, veía 5 materias al día para reparar las que reprobé y adelantar las que no me prelaban, así no estaría tan atrasada y para el semestre regular no estaría tan cargada de estudios y podría repartir mi tiempo entre la universidad, mi nuevo trabajo, buscar a Simon y estar con Adriana y Vanessa. Salé del edificio dispuesta a irme hacia el estacionamiento, cuando ya estaba cerca de mi carro vi a Bea dos carros más allá abriendo un Volkswagen escarabajo año 2005

-Lindo auto…_ dije acercándome a ella y acariciando su carro

-Me gustan las cosas pequeñas, aunque por lo visto a ti te gustan las extravagancias

-Si algo, digamos que mi auto no refleja propiamente mi personalidad como debiera_ hice una pausa_ Oye Bea! Tienes planes?

-La verdad no, por qué?

-Quieres venir a mi casa un rato?

-Claro!

-Bueno sígueme entonces…_ me monté en mi carro y conduje a mi casa, Sali de mi carro y esperé a que Bea terminara de estacionarse. Abrí la puerta de la casa_ Pasa Bea, estás en tu casa

-Tu casa es muy bonita Alex…

-Gracias. Quieres algo de tomar?

-Solo un poco de agua_ fui a la cocina, tomé la jarra plástica que estaba al lado de la nevera y llené un vaso de cristal con esa agua y le puse dos cubos de hielo, tomé la escoba y llamé a Bea a la cocina

-Bea! Puedes venir a la cocina?_ no tardó en entrar por la puerta

-Aquí estoy!_ sonrió abiertamente_ Wow! Que cocina tienes!

-Sí, digamos que pasamos mucho tiempo en esta área de la casa, aquí está tu vaso con agua_ dije mientras empecé a barrer el piso de la cocina, voltee a ver a Bea mientras tomaba el vaso con agua y se lo llevó a la boca y en pocos segundos la escupió, tociendo fuertemente, partí el palo de la escoba en dos y recosté rápidamente a Bea de una pared amenazándola con la estaca que había hecho_ Quien eres!?_ ella seguía tociendo, salía algo de humo por su boca

-Alex espera… Alex…_ dijo difícilmente mientras yo la seguía acorralando

-Quién eres?_ en eso entró Adam y Vanessa velozmente

-Alex que sucede?_ preguntó Vanessa

-Es una vampiro_ Adam tomó mi lugar rápidamente

-Te atacó? Que le hiciste?_ Preguntó Adam poniendo su antebrazo en su cuello

-No me atacó y le di agua bendita para salir de dudas

-Entonces como supiste que era vampiro?

-Es nueva en la universidad, digamos que soy un imán de vampiros y su interés en mi la delató

-Cómo te llamas?_ preguntó Adam furiosamente

-Bea…_ dijo casi sin poder pronunciar

-De dónde vienes?_ pero parecía que Adam la apretaba cada vez más porque no podía pronunciar ni una palabra

-Adam suéltala_ dije en vista de su sufrimiento. Adam me vio u asentí con la cabeza. Adam la liberó y dio unos pasos hacia atrás_ Entonces Bea? Esperamos por tu respuesta…_ dije mientras ella recuperaba el aliento, me vió tímidamente

-Vengo de Nueva York

-Miente!_ dijo Vanessa furiosa dejando salir sus colmillos, puse mi mano derecha en su pecho deteniéndola

-No miento, hice una vida en Nueva York hace menos de 9 meses, yo era parte de los Ahharu, pero con todo el enredo del hijo de Lucifer se armó una rebelión abajo y todo era peor que de costumbre así que decidí escapar

-Y que haces aquí en Sioux Falls?

-Por si no lo sabían son famosos abajo, sólo los quise buscar porque necesitaba un clan, quiero aprender cómo viven quiero una vida como alguna vez la tuve. Por favor créanme, en ningún momento pensé en atacar a Alex_ Adam me miró, aun teniendo esa expresión feroz que tanto temía

-Hay que darle el beneficio de la duda, tiene sentido lo que dice, si hubiera querido atacarme tuvo oportunidad de hacerlo

-Es cierto, de hecho tenía pensado decírselo hoy, pero no se dio la oportunidad

-Sí, la verdad no es que todo el mundo se presenta: Hola que tal? Me llamo TAL y soy un vampiro_ dije para darle algo de crédito a Bea a pesar de no confiar del todo en ella

-Que hacemos entonces con ella?

-Creo que lo mejor es dejarla viva, por lo menos hasta que se demuestre lo contrario_ hice una pausa dirigiéndome hacia Bea_ donde vives?

-En una pensión cerca del Falls Park. Voy a trabajar en el cine del centro comercial a partir de la próxima semana

-Y como es que estás estudiando Geografía 3er semestre?

-Ya había empezado a estudiar en Nueva York. Por favor créanme, solo vine a buscarlos_ su expresión era realmente dramática, tanto Vanessa como Adam tenían el ceño fruncido

-Bueno, creo que tendremos que empezar desde cero y tendrás que ganarte nuestra confianza. Digamos que no te vamos a matar (por ahora). Me imagino que si sabes quiénes somos y quien soy, sabrás que estoy protegida y que ningún vampiro puede acercarse a mí a menos que yo quiera

-Tranquila Alex, que no planeo atacarte, está claro que sabes defenderte y tienes quienes te protejan. Ahora si me disculpan, me tengo que retirar. Puedo?_ dijo viéndonos a todos. Vi a Adam por unos segundos

-Está bien, puedes irte, pero sabes que estás en nuestra mira y te estaremos vigilando_ dijo Adam totalmente serio_ si llegas tan solo a pensar en hacerle daño a Alex tenlo por seguro que en ese instante dejas de existir_ la expresión de Bea era triste, bajó la mirada y salió de la cocina, el ambiente era realmente tenso, cerró la puerta principal yme senté de inmediato tomando algo de aire.

lunes, 24 de enero de 2011

Capítulo 5

En búsqueda de algo que se me fue

Pasó una semana, y las cosas iban tomando forma: el señor Adams me había dado el empleo de profesora de geografía en el high school , eso en realidad me puso muy contenta; dentro de una semana iba a comenzar el semestre de verano para recuperar el 4to semestre que perdí al irme de aquí en septiembre pasado, involuntariamente perdí todas las materias cursadas en ese verano, así que me tocaba repetirlo al igual que Adriana. Adam y Sam frecuentaban la casa todos los días para ver que necesitábamos Adriana o yo; extrañaba horriblemente las visitas diarias de Simon.

La mañana del domingo me desperté gracias al sol radiante que se metía por mi ventana, voltee a ver el techo por unos segundos y me acordé de Simba y al recordarlo a él, recordé a tía Rachel, ya llevaba una semana en Sioux Falls y no la había ido a visitar. Me levanté y tendí la cama

-Buenos días…_ brinqué del susto

-Maldición Adam! Cuantas veces les voy a decir que no hagan eso? Para algo se hicieron las puertas…_ dije de mal humor y Adam desapareció “toc, toc”, miré al techo y sonreí débilmente negando con la cabeza_ Pasa Adam

-Qué vas a hacer hoy?

-Qué haces aquí tan temprano?

-Pase a invitarte a salir

-Lo siento pero tengo cosas que hacer hoy

-Te puedo acompañar?

-Prefiero hacerlo sola, necesito ir a casa de Simon a buscar unas cosas_ se quedó callado súbitamente, y entré al baño de inmediato, me vi en el espejo por varios segundos y me dije a mi misma <>, entré a la ducha por 10 minutos, me puse ropa deportiva y bajé a la cocina, Adriana y Sam estaban abajo terminando de preparar el desayuno_Hola Sam

-Hola Alex, que tal amaneces?

-Bien…

-Adam no estaba contigo?

-Hace varios minutos pasó por mi habitación, pensé que estaría aquí con ustedes

-Vas a salir?_ preguntó Adriana

-Si, voy a ver a Rachel_ terminé de desayunar el sándwich que me había preparado Sam, tomé mis cosas y me fui al garaje a buscar mi carro y me fui directo a casa de Simon.

Fue difícil ver la casa de nuevo, estaba exactamente igual. Subí las escaleras del poche y toqué el timbre, y desde adentro se escuchó un perro ladrando. Abrieron la puerta

-Alex!_ dijo la tia Rachel dejando escapar alegría, me abrazó de inmediato

-Hola Rach…

-Mi niña! Regresaron… que alegría! Por favor entra, bienvenida!_ me dio paso para entrar. Me llevó hacia la sala, voltee hacia un mueble de madera y cristal, tenía fotos familiares, y en muchas de ellas salía Simon_ Hace cuanto están aquí?

-Hace una semana, apenas he tenido tiempo para venir, pero n o podía dejar de visitarte_ en eso sentí que algo se movía entre mis piernas y escuché un maullido_ Simba!_ lo tomé entre mis brazos para acariciarlo, estaba hermoso_ Que hermoso esta!

-Lo he cuidado por ti, se lo mucho que significa para ti

-Y desde cuando tienes perro?_ era un shih tzu

-Hace poco, tiene como 4 meses conmigo, la verdad me hacía falta algo de compañía. Sabía que tarde o temprano te llevarías a Simba

-No prentendo llevármelo, solo pase a ver cómo estaban ustedes; sería injusto si me lo llevara

-No, no, no Alex, para nada. Simba es tuyo, Simon te lo dio, es la conexión que hay entre ustedes, me imagino que ahora necesitas muchas cosas a que aferrarte con respecto a Simon

-Hablando de Simon, como te has sentido con su ausencia?

-Tranquila, aunque te confieso que ha sido duro, me acostumbre a su compañía, y se hace más dificil cada vez que hay algo que hacer aquí en la casa_ dijo de forma alegre, mientras yo sonreía al recordar sus dotes de “Mcgyver”_ Y que tal ha estado tu proceso?

-Ay Rach… más duro de lo que pensé

-Pero lo estás superando, la verdad no pensé que regresarías

-Yo tampoco tenía la seguridad de hacerlo, regresé fue por Adriana_ hice una pausa breve_ Tía Rach, no has vuelto a hablar con gente de arriba?_ señalé con el dedo hacia el techo

-No desde hace 9 meses, poco después de la muerte de Simon. Miguel solo me dijo que ya todo estaba resuelto por acá, que todo regresaría a la normalidad y que Simon había vuelto a nacer no muy lejos de aquí_ me quedé en cero al recordar eso.

Me quedé con Rachel el resto de la mañana, me invitó a almorzar; la verdad era muy agradable estar con ella; ella y la señora Julia hacian las veces de mi madre. Regresé a mi casa poco después de las 2 de la tarde, en el camino iba pensando cualquier cantidad de cosas. Me detuve en la entrada del parque

-Pete, será que puedes venir?_ hice silencio por unos segundos

-Hola Alex_ voltee al asiento del copiloto y Peter estaba allí sentado. Inmediatamente lo abracé

-Hola Peter, tenía tanto tiempo sin verte… aunque si te he sentido

-Bueno tienes que poner de tu parte para reponerte, y vaya que hasta ahora es que lo vienes a hacer!

-Pues sí, ya era hora. Pete, te mandé a llamar porque…

-Ya lo sé Alex, la verdad demoraste un poco en pedirme lo que sé que me vas a pedir

-Tú sabes dónde está Simon?

-Digamos que si…

-Por qué nunca me dijiste nada?

-Tú querías la información?

-Desde luego que si…

-Nunca la pediste. Y la última vez que hablamos me pediste que me mantuviera oculto, de forma “natural” y eso fue lo que hice

-Dónde está? Está aquí en Sioux Falls?

-Tú tienes que hallarlo, no puedo darte la información completa. Lo único que puedo decirte es que está muy cerca, digamos que los cambios que se han producido en tu vida y en tu trabajo tienen mucho que ver con Simon_ desvié la mirada hacia el frente y me mordí el labio- ahora si no te importa Alex, tengo que irme arriba a hacer unas… cosas

-Pete, espera…_ no me dio tiempo de detenerlo, ya se había esfumado. Golpee suavemente el volante. Encendí el motor y me fui a casa, como podía tener a Simon tan cerca? Necesitaría ayuda para encontrarlo y era evidente que no recibiría ayuda celestial.

Llegué a casa y estacioné el carro, entré a la casa y Adriana estaba limpiando la cocina

-Hola, como te fue? Que tal está Rachel?_ solté a Simba en el suelo_ Hola bello!

-Está muy bien, excelente diría yo… muy tranquila_ miré a mi alrededor_ Y Sam?

-Se fue con Adam antes del medio día, tenían que cazar_ me puse un tanto intranquila

-Mmmm… ya bueno voy a darme una ducha

-Por qué? Que sucede?

-La verdad nada. Solo necesitaba pedirle algo a Adam, pero hablare con él luego_ subí a mi habitación y cerré la puerta de golpe_ Adam…! Vanessa!

-Qué pasa Alex? Que necesitas? Te pasó algo?_ preguntó Adam, a su lado estaba Vanessa

-No! No… no me ha pasado nada la verdad… solo necesito pedirles un favor, a ver si me quieren ayudar

-De que se trata?

-Que me ayuden a conseguir a Simon_ la expresión de Adam cambio

-Como es eso que te ayudemos a conseguir a Simon?_ preguntó Vanessa desconcertada

-No me pregunten como lo sé, pero sé que Simon está aquí en Sioux Falls. Necesito que por favor averigüen el nacimiento de los bebes hace 9 meses

-Alex estás segura?_ Miré a Adam que estaba pegado a la ventana viendo hacia afuera

-Adam crees poderme ayudar?_ volteó, su mirada era triste

-Sí, claro, si es lo que quieres…_ Vanessa se me quedó mirando

-Adam, nos puedes dejar a solas un momento por favor_ vi hacia donde estaba Adam y ya no estaba ahí

-Alex, como sabes que Simon está aquí en Sioux Falls?

-Peter me lo dijo

-Cuando hablaste con Peter?

-Hace un rato, lo llamé. Estando en casa de Rachel me recordó lo que me dijo Miguel la última vez que lo vi, que le habían dado una nueva oportunidad

-Y por qué Peter no te dijo donde estaba exactamente?

-Dice que no puede, solo me dijo que estaba aquí en Sioux Falls y que tenía que ver con mi vida nueva, mi trabajo

-Y no has pensado que Simon es solo un bebé que no llega ni a su primer año de edad_ bajé la vista

-Sí, ya lo había pensado

-Alex, yo no tengo ni la menor idea de que estaba pasando entre ustedes, pero el murió, le dieron otra oportunidad y no estoy muy segura que sea para que estén juntos de esa forma, si sacas y sacas cuentas, le llevas 24 años Alex. Y que hay de Adam?_ todo lo que me decía Vanessa era como si me estuviera maltratando

-Lo sé Vanessa, no me lo tienes que recordar, y con Adam no hay nada, esa eral a diferencia entre Simon y él. Simon era y es mortal

-Estás condenando a Adam por ser inmortal?_ me quedé callada inmediatamente como si me hubieran robado la palabra, el habla

-Tú sabes perfectamente que no puede ser_ hice una pausa_ ahora lo que me importa es conseguir a Simon, siendo bebé, adolescente, anciano, no me importa, solo quiero encontrarlo

-Está bien, sabes que cuentas conmigo_ sonreí un poco

-Ya vengo, voy al cementerio_ tomé mis cosas y me fui directo al cementerio de Sioux Falls, iba pensando cualquier cantidad de cosas. Estacioné mi carro justo a pocos metros de la tumba de Simon y Andrés, nunca pensé regresar a ese lugar, simplemente porque era un sitio no grato para mi a pesar que allí estuvieran los restos de ellos.

Me paré en frente de los sarcófagos, estaban en buen estado, tenían flores frescas, yo llevaba un par de ramos de gerberas que eran mis favoritas y las puse en cada una de las tumbas y me senté en el suelo

-Hola chicos_ sonreí débilmente_ es extraño estar aquí, todavía no me acostumbro a estar sin ustedes_ miré fijamente la mini foto que había de Simon en su lapida y se empezaron a asomar unas lágrimas_ Cómo voy a hacer para encontrarte de nuevo? Es como buscar agua en medio del desierto, no se por dónde empezar. Andrés, ni siquiera te tengo para que me guíes y me ayudes a buscarlo_ hice silencio y lloré de forma tranquila por unos segundos hasta que sentí una mano sobre mi hombro

-Yo te voy a ayudar a encontrarlo_ voltee en seguida, reconocía la voz, era Adam. Se agachó y lo abracé fuerte

-Gracias Adam…


viernes, 21 de enero de 2011

Capitulo 4

Después de 9 meses

Al día siguiente me levanté temprano e hice el desayuno, desperté con las ganas de cambiar, definitivamente algo no andaba bien en mi, y no solo me estaba haciendo daño a mí, sino a los que me rodeaban y me querían. Mientras hacia el desayuno recordaba lo bien que se sentía estar en esa casa, “mi casa”, tanto que se me escapó una sonrisa acompañada de una lágrima al recordar cuando Simon venía a cocinar con nosotros sus especialidades italianas, yo la verdad nunca entendí muy bien cuál era su obsesión con Italia, o por qué eligió a Italia como su favorita.

No sé que tenía ese día de especial, pero quería cambiar, subí a mi habitación a cambiarme de ropa porque tenía que ir a renovar la matricula de la universidad junto con Adriana. Me puse unos jeans claros ajustados, con una franelilla azul celeste y una chaqueta de jean, me puse un cintillo y salí a tocar la puerta de la habitación de Adriana

-Nos vamos?_ ella se estaba terminando de poner los zapatos

-Claro…_ sonrió amablemente

-Te espero abajo_ bajé las escaleras directo a la cocina, abrí la puerta trasera que daba hacia el garaje, vi el bosque a lo lejos por unos segundos y luego fui directo a lo que debía ser mi carro, porque era el más bajo, le quité la funda que lo cubría, abrí la puerta del conductor y me subí en el, metí las llaves en la suichera y encendí el carro, enseguida se encendió el reproductor de música con “She will be loved” de Maroon 5, sonreí de medio lado, cerré la puerta y le di reversa al carro, estacionándome en frente de la casa esperando a Adriana; no demoro mucho en bajar.

Apenas se montó en el carro, decidí cambiar la canción a algo más alegre, la verdad no escuchaba música alegre desde…. Desde hace mucho tiempo. Emprendimos camino hacia la universidad calladas, manejé a velocidad media, todo se veía exactamente igual a como lo había dejado hacía 9 meses. Llegamos a la universidad, ella nos se escapaba de la autenticidad en la cual la había dejado; nos estacionamos cerca de nuestro puesto habitual, nos bajamos del auto, hacia bastante sol, había estudiantes por todos lados, tomamos nuestras cosas y nos fuimos a control de estudios para actualizar nuestra matricula. Apenas llegamos a la puerta de cristal donde estaba escrito en ella Control de estudios, la abrí, habían cambiado a la secretaria

-Buenos días señorita, venimos a actualizar nuestra matricula e inscribirnos para el próximo semestre_ era una muchacha de rasgos sencillos, de piel oscura y cabello corto. Le entregamos nuestros papeles y todo fue más rápido de lo que esperaba. De salida nos conseguimos a un ex compañero de clases

-Alex! Regresaste…

-Ehm sí. Hola Travis, como ha ido todo por acá?

-Bien, todo en orden, aunque te confieso que nos hemos visto liados sin Simon en el equipo

-No son los únicos liados con su ausencia Travis_ sonreí débilmente_ Ella es mi hermana Adriana por cierto

-Hey! Hola, me llamo Travis; aunque ya nos conocíamos de vista, por lo menos yo sí, eres novia de Sam, cierto?_ Adriana trató de conservar la misma expresión facial

-No ya no…

-Es una lástima

-Bueno Travis, que gusto verte, pero ya tenemos que irnos. No veremos dentro de 2 semanas

Adriana y yo nos fuimos directo al estacionamiento totalmente calladas

-Alex, yo te dejo, me voy a ir a la biblioteca a ver si puedo conseguir un trabajo de medio tiempo

-Súbete que yo te dejo en la biblioteca, yo tengo que ir a la primaria a ver si recupero mi antiguo empleo_ nos montamos y fui a dejar a Adriana en la biblioteca pública y manejé hacia el norte directo a la primaria para buscar a prof. Adams a ver si podía regresarme mi antiguo empleo.

Estacioné y me bajé del carro, hacia una brisa fría pero reconfortante; me encaminé hacia la entrada principal, no había niños fuera, era hora de clases, al atravesar el pasillo se oían sus voces. Entré directo a lo que era la dirección

-Alex! Volviste, que gusto!_ era la secretaria del profesor Douglas, siempre fue muy simpática

-Hola Lizzie, a mí también me da gusto verte. Oye, el profesor Adams está?

-Ehm no, pero está su esposa, la Sra. Julia, ella ahora es quien asume la dirección de la primaria

-Oh! Hay novedades… por favor le podrías decir que estoy aquí para hablar con ella

-Claro! Dame un segundo y te anuncio

-Deja entrar a la maestra Alexandra, Lizzie_ dijo la voz de la Sra. Julia desde el interior de la oficina

-Nunca he entendido como puede oír desde allá adentro_ hizo un gesto gracioso, pues yo sabía la respuesta a eso. Decidí abrir la puerta de la oficina que tenía una placa que decía “Julia Adams. Directora”

-Alexandra! Decidiste regresar…_ se levantó de su escritorio y vino directo a mí con su típica sonrisa amable, me abrazó brevemente

-Sra. Julia, como está?

-Muy bien la verdad. Toma asiento_ me señalo una de las sillas de su escritorio_ Que bueno que decidieron regresar, ya hacían bastante falta aquí en la ciudad

-Pues si, a pesar de negarme a regresar, tengo que admitir que si extrañaba todo esto_ hice una pausa corta_ Sra. Julia, y desde cuando es directora de la primaria?

-La verdad no mucho tiempo después que se fueron. Douglas tiene mucha carga con dar clases en la universidad y ser director del High School también, así que decidí echarle una mano

-Ahm… bueno yo la verdad venia por acá para hablar en este caso con usted, a ver si había la posibilidad de retomar mi cargo aquí en la primaria

-Bueno Alex, es una lástima, pero como no sabíamos si ibas a regresar tuvimos que buscarte un sustituto_ era de esperarse

-Entiendo…_ dije algo triste

-Pero tengo buenas noticias para ti

-Ah si? Cuáles?

-Podrías pasar en la noche por la casa y hablas directamente con Douglas?

-Si claro, desde luego. Pero de que se trata?

-En el High School hay un vacante para profesor de Geografía, si te interesa, pero eso tendrías que hablarlo con Douglas como te comenté_ dejé escapar una sonrisa

-Muchas gracias Sra. Julia!

-No hay de que…_ me levanté de la silla

-Bueno debo marcharme. Me alegra mucho que usted sea la nueva directora_ ella se levantó también_ Sra. Julia, será que puedo pasar a ver a los niños?

-Desde luego…! Están en el sitio de siempre, justo ahora están con su nuevo profesor, cambiamos los horarios_ se dirigió a la puerta para despedirme_ Entonces te esperamos en casa esta noche. Saludos a Adriana

-Claro que si_ salí de la oficina de la Sra. Julia, me despedí de Lizzie y me fui directo a las canchas de la parte de atrás. El día estaba soleado, estaba empezando la primavera. Llegué y vi a los niños jugando en el campo; subí al área de las gradas y me pare en la baranda para observarlos a lo lejos; Jesse no tardó mucho en darse cuenta que yo estaba allí

-Alex!_ sonreí inmediatamente y los salude con la mano a lo lejos y como magia todos salieron corriendo hacia mí, di la vuelta la baranda y me arrodillé en el piso para recibirlos. Samantha fue la primera en llegar a mis brazos

-Chicos!_ en pocos segundos me vi rodeada de niños abrazándome; no pude evitar dejar escapar unas lagrimas de felicidad_ Hola chicos! Qué bueno verlos de nuevo…

-Regresaste a darnos clase?_ preguntó Albert. En eso fuimos interrumpidos

-A ver, a ver, que sucede aquí?_ alce la vista y era un hombre de unos 27 años, cabello oscuro, ojos negros, piel trigueña, bien parecido de buen cuerpo. Me levanté enseguida y me limpie las lágrimas que aun tenía en el rostro

-Hola! Mil disculpas, pero no tenía idea de que iban a salir corriendo así

-Ella es Alex, profesor Andrew_ me presentó Samantha

-Soy Alexandra Torres, mejor conocida como Alex, antes daba esta materia

-Oh! Tú eres la famosa Alex. Yo soy Andrew. Andrew Morris_ estrechamos las manos derechas

-Mil disculpas de nuevo, solo quería verlos, acabo de regresar a la ciudad

-No te preocupes, se ve que los niños te quieren mucho

-Alex, pero vas a volver a darnos la materia?_ pregunto Jesse de nuevo

-Ehm no mis niños, digamos que Andrew ahora tiene el puesto, solo pasé a saludarlos_ pusieron caras tristes_ Pero prometo venir a vernos de vez en cuando, si… Andrew me lo permite

-Claro, desde luego…_ todos sonrieron

-Bueno niños, creo que deben volver a lo que estaban haciendo, yo me tengo que ir. Prometo venirlos a ver la próxima semana_ me agache para abrazarlos_ Un placer haberte conocido Andrew

-Igualmente Alex, te esperamos pronto_ los niños se fueron de vuelta a sus actividades y yo me fui directo al estacionamiento a buscar mi carro.

Conduje de regreso a mi casa, pasando por el mini súper del centro comprando unos víveres; me estacioné en el garaje de mi casa y entré por la puerta trasera de la cocina, acomodé los víveres cuando escuché que tocaron el timbre, troté a la puerta y la abrí, quedándome totalmente petrificada al ver de quien se trataba

-Hola Alex…

-Adam… hey

-Volviste…_ sonrió débilmente, yo le esquivé la mirada_ Puedo pasar?_ entré al hall dejando la entrada libre para que el pasara. Él entró y cerró la puerta suavemente casi sin hacer ruido_ Que tal? Como va todo?_ su expresión era tímida. Se me escapó una sonrisa acompañada de una lagrima y salí corriendo a sus brazos para abrazarlo fuerte, sentí su olor de nuevo, tenía su pecho como apoyo, me besó el cabello_ Me hiciste tanta falta…_ me retiré y limpié las lagrimas que se deslizaban por mi mejilla

-Cómo supiste que había vuelto?

-Tu olor, te percibí desde ayer pero me debatía entre venirte a ver o esperar a que me buscaras, pero supongo que no era pro bable la segunda opción, así que decidí venir a verte, y me recibiste con más de lo que esperaba

-Y Sam?

-No lo sé, supongo que está haciendo lo mismo que yo pero con tu hermana_ de la nada decidí irme a la cocina, abrí la puerta trasera, necesitaba aire, me senté en los muebles del porche trasero; Adam me siguió_ Llegué a pensar que no iban a volver

-Era lo que tenía en mente, pero digamos que no podía dejar sola a Adriana, y ya tenía una vida aquí

-Por qué nunca contestaste mis llamadas?

-No quería saber de nada que tuviera que ver con Sioux Falls, Adam, fueron meses muy duros, y fue aquí donde perdí a dos seres que amaba_ en todo mi dialogo procuré no mirar a los ojos a Adam, me daba pánico hacerlo

-Pero menos mal que ya te recuperaste y regresaste, siempre fuiste muy valiente_ tomó mis manos, y eso me dio un escalofríos terrible, se las arrebaté de inmediato_ Por lo visto no has cambiado de parecer con respecto a nosotros

-No Adam, no ha cambiado en absoluto o es que tu ya eres humano? Dejaste de ser un vampiro?

-Lo dices como si me culparas por ello…_ su expresión se debatía entre ser triste o con cierta furia

-Yo tampoco tengo la culpa de todo lo que me ha pasado_ me levanté y fui hacia la baranda_ Adam si quieres estar cerca de mi, por favor no toques el tema de “nosotros”_ me di la media vuelta y entré a la casa

lunes, 17 de enero de 2011

Capítulo 3

Regresando a la cueva del león

Pasó una semana más y en realidad no sabía a ciencia cierta si regresarme o no con Adriana a Sioux Falls; durante los últimos meses viví en una constante duda por no saber que hacer, todo me lo cuestionaba, me sentía terriblemente insegura de todo y de todos, me sentía vacía, era una sensación que nunca me imaginé sentir; pero más que adjudicarle el hecho que hubiera muerto mi hermano era la carga psicológica de haberme vuelto tan dependiente de Simon, me había acostumbrado tanto a él, aparte de llevar encima el cargo de haberle hecho tanto daño, además de ser la razón de haber renunciado a su inmortalidad y que con todo y eso fuera incapaz de corresponderle un 100%, y todo por mi maldito empeño en amar a Adam. Me vine a Venezuela huyendo del recuerdo de la muerte de Simon y Andres, del recuerdo de los vampiros, ángeles pero sobre todo de Adam, y no quería regresar por nada del mundo.

En realidad me sentía como una estúpida ahora que me detenía a pensar en mi, sinceramente yo no podía continuar así, no era parte de mi ser tan…tan…tan (como decirlo?) VACIA. Todos tenía razón en preocuparse por mi, yo viera a mi hermana así o a cualquier ser a quien quiera en mi estado actual y me provocaría bofetearlo para que regresara en sí y aunque suene mal, ya daba lastima y esa era una cuestión muy patética, algo que yo misma no me debía permitir.

Llegué a mi casa y para mi fortuna estaba mi mamá y Adriana en la cocina preparando pasticho

-Llegaste temprano hija…

-Si, me vine temprano_ Me quedé callada por un instante_ Adriana, será que puedes llamar a la aerolínea a ver si queda cupo en tu mismo vuelo para Atlanta?_ mi mamá y Adriana dejaron de hacer automáticamente lo que estaban haciendo y se me quedaron viendo dejando ver su sorpresa y sonriendo discretamente

-Te decidiste a volver?

-Debo darles la razón al decirme que estoy mal, y de verdad me preocupo por mi misma, creo que ya fue suficiente dolor

-Me parece una buena actitud, creo que ya fueron suficientes vacaciones_ ambas me sonrieron amablemente como para darme ánimos, yo les devolví el gesto.

Llegó el día; el día que había temido tanto a pesar de que no quería admitirlo, el día de regresarme a Sioux Falls. La noche anterior no había dormido, siempre me pasaba lo mismo cuando estaba en ascuas porque sabía que al día siguiente pasaría algo importante para mí. Le había pedido a Adriana que no avisara a nadie en Sioux Falls que regresábamos, ni siquiera a Vanessa, no quería que Adam se enterara, y si fuera posible y estuviera en mis manos, les borraría la memoria a todos, pero supongo que si tuviera ese poder, lo usaría en mi misma; deseaba que los 9 meses que estuve incomunicada con todo lo que tenia que ver con Estados Unidos hubieran servido para que Adam se olvidara de mi al igual que Sam de mi hermana.

Mi papá nos ayudó a montar nuestro equipaje en la camioneta para llevarnos al Aeropuerto Internacional Simon Bolívar, me sentía como una niña cuando no quiere salir de casa y se agarra fuerte de la pata de la cama mientras su mamá la obliga a salir. Me monté en el asiento trasero derecho de la camioneta y me le quedé viendo a la casa, sentía un hueco en el estomago, era más duro irse ahora; no quería admitirlo pero estaba aterrada por regresar y encontrarme con todo el escenario donde ocurrió todo.

Faltaban solo minutos para abordar el avión, estaba intranquila, mi mamá me compró un té de tilo para que me tranquilizara un poco. Llegó el momento de despedirnos, el primero como siempre fue mi papá; me dio un beso en la frente como era costumbre y me pidió que me cuidara mucho. La siguiente fue Elizabeth, ella en realidad no me dijo nada, solo me sonreía amablemente. La última fue mi mamá:

-Tranquila Alex, todo va a estar bien. Espero que cuando vuelva a verlas ya seas la vieja Alex, la Alex de siempre. Estados Unidos te hará bien hija, no te cierres a ser feliz otra vez._ asentí con la cabeza sin decir una palabra, era como si estuviera muda, porque no había pronunciado palabra alguna desde que salimos de la casa.

Tomé mis cosas y Adriana y yo nos encaminamos hacia la entrada de la aduana, pasamos y vi a través del vidrio a mis papás y a Elizabeth; fuimos caminando lento hacia la entrada del pasillo de abordaje, caminaba por inercia; Adriana iba delante de mí, hasta que se percató que no iba a su lado y volteó

-Anímate Alex! No es tan malo como parece…_ me tomó del brazo izquierdo y caminamos juntas hasta la entrada del pasillo de abordaje y entregamos nuestros Bording Pass. Nos sentamos, busqué mi iPod en mi bolsa, y escuché música durante todo el viaje. Apenas el avión aterrizó el hueco en mi estómago se hizo más profundo; tomamos un taxi que nos llevara hasta Sioux Falls, iba tensa, tenía un nudo en la garganta. Empecé a reconocer la carretera hacia mi casa, apenas entramos la calle me debatí entre sonreír y llorar. Le pagué al taxista la tarifa por llevarnos a casa, nos ayudó a bajar el equipaje y Adriana se dirigió a la puerta principal mientras yo me quedaba desde la acera observando la casa como si nunca la hubiera visto_ te vas a quedar allí parada?_ me dijo Adriana desde la puerta; tomé mis cosas y subí las escaleras del porche, entré a la casa como zombie. Los muebles tenían sabanas blancas por encima, olía un poco a humedad_ Vaya! Creo que tendremos bastante trabajo en estos días con la limpieza…_ dijo Adriana en tono más animado de lo que esperaba

-Ehm bueno si…_dije fingiendo una sonrisa. Ella me devolvió el gesto y subió las escaleras mientras yo me asomé en la sala y vino a mi mente la imagen de mi cumpleaños numero 23 y luché por contener la lágrima que se aproximaba a salir. Me volví para ir al piso de arriba, pero apenas voltee mi cuerpo Vanessa estaba detrás de mí como un fantasma, me dio un susto de muerte, me puse la mano en el pecho

-Regresaron!_ saltó encima de mi y me abrazó sin casi dejarme respirar_ Wow! El corazón se te va a salir

-Obvio! Casi me matas del susto…_ dije con obstinación y Vanessa me dio un golpe por el brazo_ Hey!

-Por qué no avisaron que venían?_ tenía el ceño fruncido_ Por qué no contestabas mis correos ni mis llamadas?_ mi obstinación se transformó en tristeza

-Digamos que no quería que nadie se enterara

-Querrás decir Adam_ subí ambas cejas sincronizadamente al escuchar su nombre. La esquivé para tomar mis maletas_ déjame ayudarte con eso

-No es necesario…_ con su “súper” velocidad me apartó delicadamente

-Sabes que no me cuesta nada cargar tus maletas, recuerda lo que soy y esto es como cargar una caja con algodón_ me sonrió y levantó ambas maletas con mucha facilidad; le devolví la sonrisa y subí delante de ella hasta mi habitación. Entré y quité la sabana blanca que cubría la cama, luego la que cubría la peinadora y el mueble del televisor, ese mueble quedaba justo al lado de la ventana; abrí la ventana una brisa helada entró a mi habitación, me quedé observando el bosque, y me di cuenta que extrañaba mucho esa vista_ Alex, estás bien?

-Si… Por qué?

-Te noto muy distante, ni siquiera te alegraste cuando me viste

-Vanessa no lo tomes personal, pero digamos que no era mi deseo regresar

-Entonces por qué lo hiciste?

-Porque supongo que no voy a estar huyendo toda la vida, aparte que tengo asuntos pendientes aquí en Sioux Falls

-Alex no me quiero meter en tus cosas, ni mucho menos en tus sentimientos, y se que ha sido muy difícil para ti, pero sabes de sobra que no estás sola. No tengo ni la menor idea de cómo la pasaste durante todos estos meses, me imagino que mal, no te niego que estuve en contacto con Adriana para que me reportara tu estado, y de verdad no quiero ser otra que te hale las orejas

-Si resulta un poco tedioso ya, pero bueno, decidí cambiar de actitud. Lo único que pido es que no esperen un cambio brusco_ sonreí falsamente_ ahora ayúdame a poner todo en orden y limpiar_ tomamos mis maletas y las tiramos en mi cama desnuda, sacamos mis cosas y las fuimos colocando en su respectivo lugar en silencio

-Y…. no me vas a preguntar por Adam?

-No, por qué tendría que hacerlo?

-No lo sé. Pero bueno, de igual forma te informo: está bien al igual que Sam, no los veo casi, solo me cruzo con él de vez en cuando, la verdad todo ha estado tranquilo desde que ustedes se marcharon. Y como dato adicional, Adam la ha pasado bastante mal desde que dejaste Sioux Falls

-Ummm, que mal…_ dije tratando de no mostrar interés

-No te provoca verlo?

-No_ dije sin pensarlo y totalmente inexpresiva

-Pero aun así, sabes que lo vas a ver tarde o temprano

-Espero que sea más tarde que temprano_ hice una pausa, tomé una camisa de mi maleta y la apreté mirando a Vanessa_ me vas a ayudar o que?

-De eso se trata, quiero ayudar

Pasamos el día limpiando la casa, ordenando las cosas con ayuda de Vanessa, y la verdad era de mucha utilidad ya que hacia todo a la velocidad de un vampiro. Era extraño estar en casa de nuevo, sin Andrés, ahora solo éramos Adriana y yo, con la ayuda de Vanessa y sus padres, eso lo sabía de sobra, pero lo que también sabia, era que Vanessa tenía razón al decirme que tarde o temprano Adam iba a aparecer, y la verdad yo no sabía si estaba lista para ese encuentro.

viernes, 14 de enero de 2011

Capítulo 2

Hay que salir adelante

Los días pasaron, las semanas y los meses, era extraño tratar de acostumbrarse de nuevo a este ambiente, acostumbrarme a levantarme en las mañana y que Puppy me de los buenos días con ladridos y brincos. Al mes que tenía en Venezuela decidí hacer algo por mi vida, ya que el encierro me estaba matando. Tomé un curso de italiano, por qué italiano? Creo que es algo obvio… era una forma de sentirme cerca de Simon y los días que estaba libre iba a la librería de los papás de Elizabeth a ayudarlos un poco, siempre me mantuve ocupada para distraerme y sentirme útil además que no soportaba estar en la casa porque detestaba ver a mi mamá triste.

Una noche llegué a casa luego de terminar mi turno en la librería, estaba muerta del cansancio, la vista me ardía de tanto trabajar en el computador con la contabilidad, ya veía números por todos lados

-Hola Alex, cómo te fue hoy?_ mi mamá me recibió en la puerta y me llevó acompañó hasta la cocina como de costumbre y me sirvió un vaso con jugo de naranja

-Bien mami, llena de trabajo en la librería, hoy llegaron unos pedidos y bueno, te imaginarás_ Qué hiciste de cena?

-Lo típico…_ se paró en seco y se me quedó viendo de una forma muy extraña_ Hoy es viernes…_ me levanté de la silla a la cocina a servirme la cena, ya sabía por donde venía la pregunta

-Y que con eso? Que hay de especial hoy?

-Alex…_ me tomó por el brazo derecho y me volteó hacia ella para verla a los ojos_ … ya han pasado 8 meses desde la muerte de Andrés y Simon y yo la verdad no veo que evoluciones mucho, tienes que salir y divertirte un poco, lo único que haces es estudiar y trabajar de una forma muy pesada…

-Mamá! No empecemos otra vez con lo mismo

-Alexandra, nos preocupas a todos, haces un esfuerzo sobre humano por aparentar que no te afecta, pero todos sabemos que no es así. Evidentemente no eres la misma muchacha alegre que llenaba esta casa de risas, la que inventaba loqueras, la que siempre tenía una sonrisa que brindar. En todo este tiempo que llevas aquí no has visto a tus amigos más que a Elizabeth y Eduardo, no has hablado con tus amigos de Estados Unidos, incluso ese muchacho Adam ha llamado para saber de ti y tú no quieres atenderlo_ apenas mi mamá nombró a Adam sentí que un vapor recorrió todo mi cuerpo hasta llegarme hasta la cabeza

-Yo le dejé bien claro a Adam que no quería saber nada de Sioux Falls ni de él mientras estuviera aquí, así que no veo el por qué atenderlo

-No puedes culparlo por preocuparse por ti

-La verdad no, pero fui muy clara con él_ sentía una mezcla de sentimientos entre rabia y nostalgia

-Cuándo planeas regresarte a Estados Unidos?

-Todavía no lo sé

-Debes poner de tu parte también. Alex yo soy feliz teniéndolas aquí con nosotros, no tienes idea de la falta que me hace tu hermano y del dolor que aun siento, pero ya pasó el tiempo y me siento mucho mejor. Por tu papá y por mi no deben preocuparse, ya pasamos la etapa dura, ahora por quien estamos preocupados es por ti, incluso Adriana, Elizabeth y Eduardo. Te ves “bien”, pero no lo estás no eres la misma, ya no sonríes, no te arreglas, no te maquillas, no sales a divertirte. Yo creo que ya es hora de que se regresen a Estados Unidos a continuar la universidad y sus vidas allá

-No estoy tan segura de eso, además cual es la prisa?

-Que tienes miedo de regresar, ese es todo el problema_ me quedé petrificada ante aquella afirmación de mi mamá y yo sabía que en el fondo era cierto todo lo que me decía

-No lo sé mamá, por ahora estoy bien aquí y ya veré cuando regresaré_ terminé de servir mi cena y me fui a descansar a mi habitación.

Pasaron varios días y la conversación que tuve con mi mamá me continuaba fastidiando en la mente, mi actitud y mi postura era neutra, inexpresiva totalmente, es como si estuviera bloqueada y por más que me costara admitirlo, ya no sonreía, pero tampoco lloraba y tal vez eso era lo que le preocupaba a todo el mundo.

Una tarde llegué temprano a casa porque no me tocaba trabajar, sólo pasé por la librería de los papás de Elizabeth buscando un libro que necesitaba de italiano que había dejado unos días atrás; mi mamá había salido a hacer unas compras, subí directo a mi habitación, venia muriéndome del calor; me di una ducha larga. Salí del baño y Adriana estaba buscando algo en la gaveta del escritorio

-Hola Adri…_ le dije mientras abría mi closet para buscar que me iba a poner

-Hola Alex, oye necesito hablar de algo contigo. Tienes tiempo?_ fruncí el ceño en señal de sorpresa, lo único que pedía es que no me volvieran a armar otro sermón

-Si, claro… cuéntame_ me vestí y Adriana se sentó en mi cama

-No es una consulta sino una notificación lo que te voy a decir…_ ahora entendía menos de que me iba a hablar

-Adriana habla de una vez, que sabes de sobra que detesto los rodeos

-Me regreso a Sioux Falls dentro de 15 días_ me paré en seco y volteé a verla

-Cómo que “te regresas”?

-Si, en realidad estoy aquí todavía esperando a que te decidas a regresarte tú también, pero la verdad es que no das señal de ello. Necesito continuar la universidad, y creo que tú también debes hacerlo, además de tu trabajo. Si me preguntaras, te diría que ya es hora de dejar esa actitud de autosuficiencia y de tapar a la fuerza el dolor que sientes, pero ya no te digo más nada, creo que hemos conversado lo suficiente y no me importa regresarme sola, allá estaré cuando decidas regresar_ nunca había visto a Adriana tan seria en todos los años que llevo de vida. Se levantó y yo no pude pronunciar palabra alguna, de hecho me hice la desentendida y continué vistiéndome y ella salió de la habitación.

De alguna forma me sentía presionada por la nueva situación, y por alguna estúpida razón Adriana hacia eso porque ella sabía que me iba a terminar yendo con ella, ella sabía de sobra que no la dejaría sola, sabía cómo manipularme y eso me enervaba.