lunes, 20 de diciembre de 2010

Capítulo 9

Luto universitario

Camino a la universidad, 5 de octubre, para mí un día común y corriente, iba escuchando música con Adriana en el carro; me estacioné en el típico puesto de siempre y Simon me estaba esperando como siempre, cuando cerré la puerta de carro y vi a Simon noté que algo extraño pasaba, su expresión era seria

-Hola Simon…

-Hola chicas. Malas noticias

-Qué pasó?_ preguntó algo impaciente Adriana

-Encontraron a Shannon sin vida en el bosque anoche…_ sentí como si me caía por un precipicio, los tres sabíamos cómo pudo haber sido esa muerte, eso indicaba que los vampiros habían vuelto a atacar y lo más probable es que Phoebe ya anduviera por allí de nuevo y esa idea me heló la sangre, caí como en una especie de pánico. Me quedé en trance no se por cuanto tiempo, pero el suficiente para que Simon y Adriana se alarmaran

-Alex, estás bien? Alex!?_ regresé en sí de inmediato

-Ah? Si, si estoy bien

-Entonces pensaste lo mismo que yo, Alex hay que protegerte, Phoebe debe andar por ahí merodeando y ya envió su primera señal_ no dije absolutamente nada, me quedé en silencio observando a Simon inexpresiva_ Suspendieron las clases el día de hoy por luto, en el medio día será el funeral en el patio del lado oeste que es cuando traen el cuerpo

-Pero no entiendo por qué no la desaparecieron como las otras víctimas?

-Quien lo hizo, lo hizo al propósito mandando una señal clara, no le interesa que sea vampiro, si no se la hubiera llevado consigo. Hay que asegurarse de que se incinere, yo puedo hacer el ritual previo

-Qué ritual?

-Purificación de alma, sólo necesito ajo, agua bendita, velas blancas y un crucifijo de plata

-Y cuando se supone que vas a hacer eso sin que nadie lo note? En cuanto tiempo se puede transformar?_ preguntó Adriana

-No sabemos cuando fue mordida, pero la transformación consta de 48 horas más o menos. Lo puedo hacer en la noche cuando dejen el cuerpo solo, voy a necesitar ayuda, hay que rezar mucho_ Adriana y yo nos miramos atónitas

-Entonces yo te ayudo

-Yo también_ dijo Adriana sin dudarlo

-Alex, prefiero que te quedes en la casa, es más seguro allí, recuerda que los vampiros atacan de noche

-No me voy a esconder Simon, te voy a ayudar con el ritual

Todo estaba callado en la universidad ese día, había gente vestida de negro, todos los que estudiábamos con Shannon decidimos vestirnos de negro y llevar una rosa blanca. El funeral fue como cualquier otro, profesores y amigos de Shannon (incluyendo a Simon) dijeron palabras de afecto hacia ella y lo maravillosa que pudo haber sido, caras largas, otros llorando; su hermana mayor, su madre y otros familiares cercanos estaban sentados en la primera fila, era muy triste verlos así. El funeral terminó a eso de las 3.30 de la tarde, la gente se empezó a dispersar y yo me acerqué a la madre de Shannon, una señora de buena figura a pesar de su edad, rubia, escasamente maquillada y a pesar del luto, muy bien vestida

-Buenas tardes, me llamo Alexandra Torres, soy compañera de clases de Shannon, sólo quería expresarle cuanto lo siento_ le extendí la mano derecha y ella me la tomó con una sonrisa muy débil

-Gracias, mucho gusto Amanda Brown. Gracias por el homenaje que le hicieron a mi pequeña

-Oh! No era para menos, y no me agradezca a mí, hágalo a la universidad, yo apenas conocía a su hija, pero al fin y al cabo es un alma más que deja de existir entre nosotros y es una compañera de estudio

-Eres sincera, esa es una virtud_ sonrió débilmente de nuevo mostrando educación

-Disculpe la pregunta señora Brown, pero que van a hacer con el cuerpo de Shannon?_ la señora Brown me miró con algo de sorpresa ante semejante pregunta

-La vamos a incinerar mañana en la mañana en el cementerio del este, eres bienvenida y todos los demás si quieren asistir a la misa previa

-Muchas gracias, estaré allí entonces, que esté bien señora Brown, un placer conocerla, lástima que haya sido en esta situación_ retrocedí lentamente hasta que llegué hasta donde estaban Simon, Adriana, Vanessa y Andrés esperándome

-Qué pasó? Que hacías hablando con la mamá de Shannon?_ me preguntó Simon algo confuso

-Averiguando que iban a hacer con el cuerpo

-Y bien…?

-Lo van a incinerar mañana en el cementerio del este por la mañana

-Perfecto! Quiere decir que el cuerpo lo van a dejar en la funeraria del cementerio esta noche. Paso por ustedes a las 10.00 p.m.

-Yo voy con ustedes_ dijo Andrés

-Yo prefiero que te quedes con Vanessa vigilando la casa y el bosque a ver si logras ver algo

-Bien, si ayudo de esa forma, entonces me quedo

Simon llegó puntual como siempre a recogernos a Adriana y a mí, condujo hasta el cementerio del este durante unos 30 minutos aproximadamente, ya en el noticiero local se difundía la noticia de la muerte de Shannon

-Y como se supone que vamos a hacer para entrar a la funeraria a esta hora sin levantar sospechas?

-Tenemos que buscar una entrada, confío en que no habrá nadie en la funeraria a esta hora

Llegamos al cementerio y nos estacionamos en la siguiente cuadra, ya que el celador probablemente no nos dejara entrar, esas no eran horas de visitar difuntos. Fuimos hacia el lado izquierdo del cementerio y trepamos la pared no muy alta, me sentía como una delincuente, y era críptico estar a esas horas a escondidas en un cementerio, trotamos hasta la funeraria, tratamos de abrir la puerta de cristal, pero estaba cerrada, dimos la vuelta y vimos una de las ventanas, para nuestra sorpresa estaba abierta, Simon fue el primero en entrar ayudándonos a Adriana y a mí a entrar. Ubicamos rápidamente el ataúd donde reposaba el cuerpo de Shannon, Simon lo abrió, estaba pálida como un papel, y era de esperarse, era un cadáver, tenia ojeras bien marcadas, Simon le giró la cabeza y para nuestra sorpresa no tenia marca en el cuello ni una gota de sangre

-No está mordida…_ dijo Adriana sin entender

-No entiendo…_ dijo Simon sin poder entender tampoco. Me quedé pensando un momento en silencio, cuando recordé lo que me había contado Vanessa sobre la sangre, que ellos muerden en el cuello porque pasa la vena carótida

-Su entrepierna…_ dije de repente

-Qué?_ preguntó Adriana entendiendo menos aún, tanto ella como Simon me miraban fijamente

-Hay que revisar su entrepierna. Adriana ayúdame

-Alex, pero qué demonios…!?

-Confía en mí, ayúdame…_ quitamos una especie de sábana blanca que la cubría hasta la cintura y levantamos la falda del vestido que traía puesto, abrí sus piernas y vi en su muslo izquierdo a pocos centímetros de su vagina la gran marca y desgarre del musculo_ Bingo!

-Cómo sabias eso?

-Biología, los vampiros muerden en el cuello convencionalmente porque fluye la mayor cantidad de sangre de nuestro cuerpo por la vena carotida, y el entrepierna es el otro lugar por donde pasa esta vena

-Wow! Buena deducción…_ bajé de nuevo el vestido y tratamos de arreglarla exactamente como estaba, Simon miró sus manos y sus uñas estaban negras como si se las hubiera golpeado_ Se está transformando, es hora de trabajar_ Entre Adriana y yo pusimos las velas alrededor del féretro y las fuimos encendiendo una a una, mientras Simon ponía el ajo dentro de la urna, cuando me levanté a ver Simon había puesto el crucifijo entre las manos de Shannon contra su pecho. Adriana y yo nos paramos justo al lado del cuerpo de Shannon y Simon en la cabeza con un frasco con agua bendita

-Para que son las velas?_ preguntó Adriana

-Necesita luz, ya que cuando está en metamorfosis se van hundiendo en la oscuridad hasta que su alma llega al infierno y hay que impedir eso, por ello las velas blancas. Bien empecemos con el ritual. “Dios, en esta oportunidad se aparta de nosotros el cuerpo y el alma de Shannon Brown y hoy te imploramos por ella para que alcance la luz y llegue hasta ti, perdona sus pecados y admítela en tu reino…”_ Simon parecía todo un sacerdote, eso me dio escalofríos. Empezó a decir cosas en latín por un largo rato mientras rociaba agua bendita sobre ella, cuando caían las gotas sobre su piel, parecían evaporarse, como si la quemara o fuera agua hirviendo. Adriana y yo observábamos calladas en pose de rezo; rezamos 5 padres nuestros. Terminamos el ritual y Simon nos dijo que dejáramos las velas encendidas. Salimos del cementerio de la misma manera en que entramos sin ser descubiertos, Simon condujo a media velocidad hasta la casa, todos estábamos callados

-Qué va a pasar cuando consigan todo el ajo y las velas en la mañana?

-Quizás cause escándalo, pensaran que es brujería o quién sabe qué cosa, pero para ese entonces ya no importa que retiren todo eso, de todas formas el ajo está muy escondido, solo lo verán cuando la vayan a incinerar que la despojen de la ropa, las velas son más normales de explicar.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Capítulo 8

Consolación y Aceptación

Llegué a mi casa, estacioné el carro, tomé mis cosas y caminé hacia la puerta principal, miré mi pecho mientras caminaba y sonreí abiertamente <> me hacía mucha gracia estar vestida así, siempre fui buena jugando futbol, pero nunca había portado un uniforme completo. Abrí la puerta y Vanessa venía hacia mí, Andrés estaba parado en la entrada de la sala, Vanessa venía con los ojos llenos de lágrimas, pero no me dijo ni una palabra, sólo salió de mi casa a toda velocidad

-Vanessa…!_ la llamó de nuevo Andrés tratando de ir tras ella, pero lo detuve

-Andrés, déjala…. Se va a poner bien_ no sé como describir la expresión de Andrés, era confusión, con tristeza e impotencia, no lo sabía a ciencia cierta

-Tú tienes algo que ver con esto?_ <>

-“Culpable”_ dije señalándome y con gesto de tristeza y cerrando la puerta

-Qué le dijiste? Qué pasó?

-Andrés yo no sé si te has dado cuenta, pero estamos como malditos, los tres nos vinimos a fijar en vampiros, y sabes lo complicado que es porque supongo que nos has visto sufriendo a Adriana y a mí, sin contar el “incidente” con Phoebe. Es antinatural Andrés, simplemente imposible, vivimos de formas diferentes

-Ella es diferente y lo sabes….

-Lo sé, y ella es mi mejor amiga y nunca pretendo dejarla sola, pero analiza la situación dejando a un lado lo que podrías estar sintiendo por ella. Qué pasará cuando tu mueras? Qué pasará cuando envejezcas? O es que eres tan egoísta que querrías convertirte en vampiro?_ dejó la mirada perdida hacia algún sitio, era evidente que lo había hecho pensar

-Odio que tengas la razón

-Yo lo odio aun más

-Como lo haces?

-Qué cosa? Tener la razón?

-No solo eso, sino ver las cosas de un punto de vista frío y diferente

-Los sentimientos no te dejan pensar con claridad, y cuando estamos saturados de cualquier sentimiento podemos hacer o decir cualquier cosa, hay que calmarse y pensar con la cabeza y no con el corazón

-Supongo entonces que Vanessa será otro amor perdido…_ dijo con algo de pesimismo en su tono de voz

-No lo veas así, ya vendrá la indicada en todos los sentidos, tienes mucha vida por delante. Te sientes mejor?

-La verdad no, creo que me siento peor, pero me diste mucho en que pensar y sé que tienes razón_ le sonreí desanimadamente y subí a mi habitación. Entré y había un cuervo posado en la ventana, recordé a Phoebe y eso no me gustó para nada, lo espanté hasta que salió volando y cerré la ventana, me voltee para ir hacia el baño y Vanessa estaba parada a unos pocos metros; nos miramos a los ojos y le abrí mis brazos y vino corriendo hacia mí como una niña a llorar en ellos

-Por qué tiene que doler tanto?_ me preguntó ella apenas pudiendo pronunciar palabra alguna. La despegué de mí y la llevé al borde de mi cama y nos sentamos

-Nunca tendré respuesta a ello. Pero es lo que nos recuerda que de alguna forma vivimos y sentimos

-No sabes cuánto deseo dejar de existir, por qué no me mató?_ era evidente que se refería a Gerald quien era su prometido y la había convertido en lo que era: un vampiro_ este es el peor castigo que puedes recibir, preferiría quemarme en el infierno antes que esto

-Aunque no lo creas, te entiendo al 100% y no sé qué decirte, me imagino que tan fuerte es; vivir eternamente, en ocasiones sintiendo deseos de beber la sangre de los que te rodean, no poder quedarte en algún lugar donde te sientas a gusto por muchos años porque te descubrirían, sin poder amar libremente a un humano como una vez tu también lo fuiste, estar condenado involuntariamente al infierno…

-Sam y Adam deben estar muriendo lentamente, y sé que fue difícil para ellos dejarlas, hay que tener mucha voluntad para hacerlo y por lo que veo se fueron muy lejos porque no los percibo. Ojalá yo pudiera hacer lo mismo

-A veces la solución no está en huir y dejar todo atrás, a veces es cuestión de enfrentar las cosas y ser valiente, lo que pasa es que siempre buscamos la vía más rápida y fácil

-Pero en este caso ellos hicieron lo correcto. Están en una etapa de cambiar, el cambio de dieta es duro y cuesta acostumbrarse un poco ya que te debilitas un poco y te vuelves más humano físicamente hablando_ me quedé pensando en eso que Vanessa me acababa de decir

-Quiere decir que beber sangre no humana te debilita? No es lo mismo?

-No, sabes que son componentes diferentes, y la sangre no fresca es la que nos debilita, a un vampiro lo fortalece la sangre fresca, aun caliente ya que cuando es almacenada pierde ciertos componentes que para nosotros son fundamentales para nuestra nutrición adecuada_ de pronto me sentí en una clase de biología_ la sangre animal llena pero no satisface, te ayuda solo un poco

-Y por qué siempre muerden en el cuello?

-Por el cuello pasa una arteria muy importante que lleva la sangre al cerebro, por la cual transita mucha sangre, que es la carótida_ subí ambas cejas en muestra de sorpresa, como terminamos hablando de eso?

-Te sientes mejor?

-Si algo, estoy más tranquila, gracias por confiar en mi Alex_ le sonreí

-Sabes que no tienes que agradecer eso, gracias a ti por cuidar de nosotros. Ya verás que algún día te topas con un vampiro igual que tu, guapo, genial, generoso, inteligente que se va a robar todos tus pensamientos…_ le dije guiñándole el ojo y ella me sonrió débilmente

-Alex, por cierto, como estás manejando lo de Adam?

-Ya estoy mejor, supongo que no voy a estar triste toda la vida

-La verdad no te queda el sufrimiento…

-Si lo sé, me siento ridícula…_ ambas reímos

-Entonces supongo que eso se lo debemos a Simon, no?_ la sonrisa se me borró de inmediato, Vanessa me tomó por sorpresa

-Simon…? Ehhh… si, le doy mucho mérito a Simon, me relajé mucho y me ayudó mucho el viaje a Tampa

-Alex, te gusta Simon…._ me dijo sonriendo abiertamente, yo me acaloré, lo más probable es que me hubiera sonrojado

-De donde sacas semejante cosa Vanessa? Tú y tus cosas…

-No me quieras ver la cara de estúpida, si quieres engáñate tu, pero a mí no me engañas_ en ese momento me sentí desnuda frente a millones de personas observándome

-Es tan obvio…?_ dije rindiéndome

-Lo sabía!_ dijo sonriendo abiertamente de nuevo_ No es tan notable, pero yo lo noté. Qué pasó en Tampa entre ustedes?

-Nada…! Digo nada fuera de lo normal

-Alex….? Los he visto como se miran, como tratando de ocultar algo, y mírate estás sonriendo otra vez, te empieza a brillar la mirada, estás más tiempo del normal con Simon, y cuando están juntos brillas. Así como te conocí, y aunque duela recordarlo, así eras cuando estabas con Adam_ sonreí débilmente al recordar aquellos días junto a Adam_ Qué pasó en Tampa Alex?

-Me siento como una idiota! Pero igual lo vas a saber; Simon y yo nos “acostamos”

-Queeeee…!? Esto es peor de lo que yo pensaba…_ sonrió de nuevo

-Pasó una sola noche y quedamos en que no se repetiría, le dije que me sentía extraña con él; él me dijo que me iba a esperar el tiempo que hiciera falta hasta que aclare mis sentimientos_ suspiré, no me sentía muy cómoda recordando y mucho menos contando lo que sucedió esa noche en Tampa

-Alex, Simon es el hombre que necesitas en tu vida

-Yo sé quién es Simon y todo lo que ha dado por mí, pero es injusto que estuviera con él mientras todavía pienso en Adam

-Nunca he estado en tu situación, pero he escuchado de muchos casos así, amar a dos personas debe ser terrible

-Siento que voy a explotar en algún momento, es confuso, no se puede elegir

Capítulo 7

Corazón compartido

Me levanté más temprano de lo habitual la mañana del 12 de julio, un sueño o pesadilla fue la que me despertó, llevaba 2 noches seguidas soñando con Adam. Ese lunes era el primer día de clases del semestre de verano que como el año pasado habíamos tomado para adelantar un semestre, este sería mi tercer semestre en la universidad. Antes de bajar a la cocina decidí pasar por la habitación de Adriana, desde que habíamos tenido la conversación con Vanessa estaba igual de triste que como se fue a Canadá la semana anterior “toc, toc”

-Pasa…_ dijeron desde el interior de la habitación. Abrí la puerta y ella estaba acostada

-Hola extraña…

-Hola_ me dedicó una sonrisa débil

-Como amaneces?

-Viva al menos…_ eso solía decirlo yo cuando me sentía mal por algo y por lo visto ella decidió utilizarlo para no decir “mal”

-Bendito sea el señor entonces….!_ logré robarle una sonrisa sincera_ Creo que ya es hora de levantarnos y seguir Adriana, hoy es ese día, ya creo que fue suficiente llorarlos y extrañarlos no crees? No van a volver Adriana, lo hacen por nosotras y nosotras tenemos que agradecérselos y hacer lo que ellos quisieran que hiciéramos, seguir adelante sin ellos, tratar de ser felices con lo que tenemos

-Tienes toda la razón

-Siempre la tengo. Además, no nos sienta bien este melodrama…_ ambas sonreímos abiertamente_ Así que vamos, arriba! Sonríele al día y a la vida, nos vienen días mejores y muy felices, te lo aseguro_ le dediqué una sonrisa amplia, yo misma necesitaba creerme a mi misma todo lo que le estaba diciendo a Adriana.

Adriana, Andrés y yo salimos a nuestra hora acostumbrada de la casa para ir a la universidad, Vanessa no le había dicho nada aun a Andrés, él andaba feliz por todos lados, adoraba verlo sonriendo y tan feliz. Llegamos a la universidad y no estaba tan llena como de costumbre, eran pocos los estudiantes que tomaban el semestre de verano; me bajé del carro y Simon estaba estacionado donde siempre esperándome con los brazos cruzados, sonrió apenas nos vio

-Hola Simon_ dije brindándole una corta sonrisa, me ponía feliz verlo

-Hola chicos_ Andrés y Adriana lo saludaron y se fueron a sus respectivas clases

-Que tal tu domingo?

-Bien, en casa con Rachel acomodando ciertas cosas descompuestas_ empezamos a caminar hacia nuestro edificio lentamente_ Hablaste con Vanessa?

-Sí, le pedí que dejara a Andrés por el bien de todos, fue una conversación bastante difícil, pero ella es una chica lista y nos quiere, no he hablado con ella desde entonces.

No hablamos casi en el resto de la mañana, las clases fueron algo pesadas, Vanessa llegó solo a la última clase. Sonó el timbre de salida a las 12.00 del medio día, tomé mis cosas al igual que los demás, Vanessa tenía algo de prisa

-Vanessa!_ la detuve cuando se levantó del pupitre_ Por qué tanta prisa? Apenas me saludaste…

-Oh! Disculpa Alex. Es que bueno, tengo que alcanzar a tu hermano, tu sabes, hoy es el día_ dijo bastante triste. En eso se nos unió Simon. Tomé la mano izquierda de Vanessa

-Haces lo correcto, créeme

-Lo sé_ bajó la mirada y salió a toda velocidad del salón de clases

-Debe ser muy difícil para ella_ me dijo Simon a mis espaldas

-Lo es… pero hay que ser realistas y conscientes

-Bueno olvidémonos de las cosas malas. Que tienes planeado hacer ahora?

-De cuánto tiempo me estás hablando? Dentro de los próximos minutos o días?

-Minutos

-Nada, a donde pretendes invitarme?_ dije sonriendo un poco

-A que me ayudes en algo

-Ayudarte? Ayudarte a qué?

-Ya lo veras, acompáñame a buscar las cosas en la camioneta_ fui con él hasta el estacionamiento totalmente intrigada por saber que tramaba, pero sabía que fuera lo que fuera me iba a divertir, Simon tenía ese poder. Llegamos a su camioneta y sacó un bolso y un balón de futbol_ Vamos!_ me tomó de la mano y fuimos hacia el campo de futbol

-Simon, futbol? Creo que no estoy vestida como para jugar futbol, no crees?

-Ya pensé en eso. Traje algo que se que te va a gustar_ abrió el bolso y sacó un uniforme y unos tacos, el uniforme era de la Real Federación Española de futbol_ póntelo_ sonrió abiertamente. Estúpida sonrisa que adoraba, era tan cautivadora, era imposible decirle que no

-Ok, ok, ok tu ganas_ tomé el uniforme y fui a los vestidores a cambiarme. Me lo puse, increíblemente me quedaba a la perfección, me sentí extraña vestida de esa forma. Me agarré una cola de caballo y me miré de nuevo en el espejo <> salí de los vestidores y Simon me estaba esperando en la puerta, tenía puesto el uniforme de la selección italiana

-Wow!_ me miró de arriba abajo impresionado_ nunca pensé que te quedaría tan bien el uniforme, tengo buen ojo por lo visto_ logró sonrojarme_ Vamos…._ caminamos hasta el campo de futbol de la universidad, afortunadamente estaba solo, me sentía como una tonta vestida así, pero como siempre decía, todo era cuestión de actitud, así que tuve que meterme en el papel de una deportista para no sentirme tan avergonzada. Dejamos nuestras cosas en las gradas y fuimos al centro del campo

-Un partido de dos jugadores?

-Sí, solo tú y yo, a ver qué tan buena eres_ dijo con una sonrisa maquiavélica dibujada en el rostro lo cual me hizo mucha gracia

-Ok, ok presume tus talentos deportivos que después de todo los adquiriste de mi

-Hey!_ reímos a carcajadas por unos momentos. Simon puso el balón en el centro del campo_ Quién hace el saque inicial?

-Yo…_ patee suavemente el balón con el pie izquierdo con astucia

-Hey! Eso es trampa_ dijo mientras corría detrás de mi

-Sin reglas, al menos no me las diste…_ corrí mientras dominaba el balón hacia el lado izquierdo del campo donde era mi portería y anoté el primer gol_ Goooool!!!_ sonreí abiertamente mientras jadeaba

-Que tramposa eres…

-Por Dios Simon, creo que tienes mucho más que dar, esfuérzate un poco más, te vas a dejar ganar por una mujer?_ tomó el balón y fuimos de nuevo al centro del campo, pero esta vez sacó él con la misma astucia con que yo había sacado, corrí detrás de él para quitarle el balón y lo logré pero él me lo arrebató cuando iba a mitad de campo hasta que logró anotar su primer gol. Pasamos alrededor de una hora jugando hasta que íbamos 15-10 a mi favor_ Simon ya! Estás pasando vergüenza, te llevo 5 goles de ventaja_ dije mientras me detuve jadeando en pleno campo, sudaba mucho hacia demasiado calor. Simon vino corriendo hacia mí y me cargó poniendo mi vientre en su hombro derecho quedando con la cabeza colgando, forcejee para que me bajara_ Bájame…!

-Niña tramposa…_ moví con mucha fuerza las piernas, pero la risa no me dejaba imprimirle mucha fuerza hasta que resbaló y caí de espalda en el suelo y el cayó sobre mi mientras nos reíamos_ Eres buena, eh?

-Me dejaste ganar, no creas que no me di cuenta…

-Con semejantes trampas como no ibas a ganar?_ nos reímos por unos segundos hasta que nos quedamos como en una especie de “mute” mirándonos a los ojos, el estaba encima de mí en el suelo, me sentía extraña, como si estuviera flotando, el corazón empezó a acelerarse de nuevo, pero esta vez no era por actividad física, sino por tener tan cerca a Simon_ Ehm, creo que ya debemos irnos, ya me ayudaste a entrenar lo suficiente_ se levantó y me dio su mano para ayudarme a levantar, caminamos hacia las gradas algo silenciosos_ Vamos a mi casa, Rachel hizo macarrones con queso para hoy

-Me encantaría…_ fuimos hacia el estacionamiento cuando nos interceptaron un par de chicas que estudiaban con nosotros una se llamaba Shannon y la otra Taylor

-Hola Simon!_ dijo Shannon, era muy coqueta, vestida con ropa de marca, muy estilizada o mejor dicho plástica, pero nunca la había detallado lo suficiente o la había tomado en cuenta, era un ser común y silvestre y con poca importancia dentro de mi vida a decir verdad

-Hola Shannon…_ dijo Simon con educación y una media sonrisa

-Necesito otro favor tuyo. Será que esta tarde puedes pasar por mi casa revisando mi computadora, está algo lenta y tengo problemas con la conexión a internet_ levanté ambas cejas en señal de sorpresa y miré de medio lado a Simon

-Eh, bueno, no puede ser otro día Shannon? Es que esta tarde no puedo, tengo cosas que hacer con Alex…_ me señaló, con su dedo pulgar izquierdo, yo estaba a su lado pero al parecer ella no me había notado, sonreí hipócritamente cuando ella me vio

-Oh! Hola Alex, disculpa que no te saludé, en realidad no te noté. Y no puedes cancelar Simon? Es que necesito la computadora

-Simon de verdad si quieres comemos otro día en tu casa…

-Ves? Ella no tiene ningún problema

-No, de verdad discúlpame Shannon, si quieres mañana paso, pero no tiendo a cancelar compromisos previamente adquiridos_ miré a Simon y creo que alcancé a sonreír, miré a Shannon y tenía cierta expresión de cólera, me recordó mucho a Phoebe

-Oh…! Bueno será. Te espero mañana en mi casa a eso de las 4.00. por cierto Alex, que es de la vida de Adam?_ “Bang!” disparo directo al corazón, como se diría en boxeo “golpe bajo” pero sabía que las intenciones de ella iban mucho más allá que solo saber de Adam, era para saber si seguía siendo su novia para dejarle el camino libre con Simon

-Supongo que está bien, se mudó fuera de Estados Unidos, no hemos hablado desde entonces…_ volví a sonreírle hipócritamente

-Bien Shannon, nos vemos mañana en tu casa_ Simon me tomó del brazo, las esquivamos a ambas chicas y caminamos hacia nuestros autos_ Nos vemos en mi casa entonces, voy detrás de ti_ me quedé observándolo unos segundos con los ojos un poco cerrados, el ceño fruncido y con ganas de que se me escapara una sonrisa_ Qué?

-Desde cuando eres técnico de computadoras?

-Un don, soy bueno reparando cosas. Celos….?_ dejó libre una sonrisa. Negué con la cabeza dejando salir una sonrisa y subiendo ambas cejas. Me monté en mi carro y conduje hacia su casa que quedaba hacia el oeste de la ciudad no muy lejos de la universidad. Llegamos a casa de Simon, su “tía” Rachel simpática como siempre almorzó con nosotros, conversamos cosas totalmente triviales y normales hasta que tocó el tema de cómo nos fue en el viaje a Tampa, siempre contábamos lo mismo y encontrábamos una tangente para salirnos del tema del viaje. Terminamos de almorzar y ayudé a Rachel a recoger los platos pero no me dejó lavarlos

-Bueno creo que ya me tengo que ir, tengo que darme un buen baño_ dije haciendo una mueca de asco hacia mí misma, tenía puesto aun el uniforme de futbol, Simon sonrió

-Yo te acompaño hasta la puerta_ me dijo Simon

-Gracias Señora Rachel, estuvieron muy buenos los macarrones

-No hay de que mi niña, gracias a ti por la visita. Y por favor para la próxima llámame tía Rachel como hace el grandulón este, ya eres parte de la familia, o al menos lo considero así y sé que no soy la única, además que me caería bien tener otra sobrina_ sonreí ante semejante proposición

-Está bien “tía Rachel”_ me abrazó dándome un beso en la mejilla. Simon y yo caminamos hacia la puerta principal_ Tu tía es lo máximo…

-Te tiene bastante aprecio Alex, es de esperarse_ hicimos una breve pausa mientras Simon me abría la puerta

-Oye Simon, gracias. Otra vez gracias, no sé cuantas veces te diré gracias, tendré que imprimir un cartel que diga “Gracias Simon”_ ambos reímos

-Por qué las gracias? Por la comida? No tienes nada que agradecer, eres tú la que siempre me alimentas, o no?

-Si es cierto, opto mejor por vestirte que alimentarte, sale menos costoso_ ambos volvimos a reír_ y no es solo por la comida, es por lo de hoy. Gracias por hacerme sonreír de nuevo, por pensar en mi bienestar. Esto del partido te quedó genial, de verdad. Y gracias por preferir quedarte conmigo antes de irte a reparar computadoras…_ sonreímos, sabía que no debí tocar ese tema porque era dejar ver lo celosa que estaba, pero no lo pude evitar

-Siempre voy a preferir estar contigo Alex, lo sabes…._ al decirme tal cosa sentí como las piernas se me desvanecían, algo me invitaba a besarlo, pero sabía que no debía. Me lancé sobre el parándome en puntillas y lo abracé fuerte por unos segundos y le di un beso en la mejilla derecha

-Nos vemos mañana en la universidad…._ me fui de regreso a casa conduciendo despacio. Empecé a recordar lo que me había contado Vanessa el fin de semana de los sentimientos vampíricos y por alguna razón tuve muchísimas ganas de volver a Adam, pero esa no era una novedad, pasé largas semanas anhelando verlo así fuera por unos segundos una última vez, pero las posibilidades de que eso ocurriera eran muy remotas, no tenía ni la más mínima idea de donde podría estar Adam y Sam, pero me sentía confundida, todo era tan nublado cuando recordaba a Adam; yo no sabía en qué etapa estaba, pero sabía que ya estaba mejor desde la partida de Adam y eso se lo debía a Simon, no sabía con exactitud que me pasaba con Simon, era tan diferente a lo que sentía por Adam. Por Adam sentía atracción, deseo, pasión, amor desmedido, deseaba estar con él a todo momento y por Simon sentía cariño, ternura, sentía la necesidad de estar con él siempre, cada vez que lo miraba a los ojos me sentía segura a su lado y posiblemente estaría a punto de sentir amor, pero como iba a saberlo?

lunes, 13 de diciembre de 2010

Capítulo 6

Fin de nuestras vacaciones

Los siguientes 3 días que pasamos en Tampa fueron iguales que el primer día, aunque en oportunidades habían miradas algo incómodas entre Simon y yo, dormir con él resultaba algo incomodo ahora. El sábado nos regresamos a Sioux Falls, ya los demás se habían regresado el viernes de Canadá. Llegamos al aeropuerto de Chicago a eso de las 3.30 de la tarde, fuimos al estacionamiento a buscar la camioneta de Simon y partimos hacia Sioux Falls a velocidad media, me sentía cansada pero tranquila, sirvió de mucho el viajecito, me relajó lo suficiente, me fui con problemas y regresé con otros problemas, pero supongo que eran más fáciles de manejar.

Llegamos a mi casa, todo estaba exactamente igual; Simon me ayudó a bajar mi maleta que siempre pesaba toneladas, abrí la puerta principal, tenían música pop puesta en el estéreo, en eso salió Vanessa de la cocina

-Alex!_ corrió hacia mí con una súper sonrisa dibujada en el rostro y me abrazó, apenas me pude mantener en pie con semejante abrazo, era una de las desventajas de que ella fuera vampiro y yo humana

-Vane! Yo también me alegro mucho de verte…._ abrazó a Simon también, pero no con tanta euforia

-Como les fue?

-Muy bien la verdad…._ sonreí un poco, en eso aparecieron Andrés y Adriana, Adriana fue la primera en abrazarme, sentía que tenia meses sin verlos. Simon y yo soltamos los bolsos (míos) y nos fuimos a la cocina, los chicos estaban preparando algo_ Mmmm…. Huele bien_ dije sonriendo sentándome

-Estamos haciendo tus favoritas Alex, Hamburguesa de pollo

-Genial!_ me saboree un poco los labios de forma exagerada

-Cuéntennos como les fue en Tampa_ dijo Andrés. Simon y yo nos vimos por unos segundos dispuestos a contar todo, excepto “aquella situación”

-Nos fue excelente, todo es precioso y hace mucho calor, chicas y chicos en tanga por todos lados_ dije levantando sincronizadamente ambas cejas

-Sí, mientras yo surfeaba ella estaba “tomando sol” ahora me doy cuenta que estaba haciendo algo mas…_ todos reímos

-Y a ustedes como les fue por Canadá?_ Adriana, Andrés y Vanessa se vieron de la misma forma que Simon y yo nos habíamos visto y se rieron disimuladamente_ Qué? De qué nos perdimos?

-Que te cuenten ellos dos…_ dijo Adriana, los miré a ellos cuando vi que Vanessa se acercó a Andrés y este le pasó el brazo izquierdo por encima de sus hombros, Vanessa tenía una sonrisa radiante

-Noooooo!_ dije impresionada_ Ustedes dos!? Juntos!?_ ambos afirmaron con la cabeza_ No lo puedo creer!_ salí corriendo a abrazarlos a ambos. Yo siempre quise desde que Vanessa me contó que le gustaba mi hermano, que ellos estuvieran juntos, serían la mejor pareja existente en el planeta, hasta saber lo del vampirismo de Vanessa, sabía que ella era diferente y que era incapaz de hacernos daño y mucho menos a Andrés, pero se presentaba el mismo problema que con Adriana y Sam, y Adam y yo: Adriana y yo éramos simples humanas mientras que ellos eran seres inmortales, que se traduce a no envejecer al contrario de nosotras dos, y ninguna de nosotras dos estaba dispuesta a convertirse en vampiro, y si Adriana estaba dispuesta a ello, yo se lo iba a impedir porque no es la clase de existencia justa y digna para ella ni para nadie (era mi juicio)_ Me alegro muchísimo por ambos ya era hora…_ dije sonriendo queriéndome alegrar a la fuerza, pero la verdad ese noviazgo representaban más problemas_ Pero como…?_ volví al lado de Simon

-Digamos que ya me convencí de que tan maravillosa y hermosa es Vanessa_ dijo Andrés arrimándola más hacia él y besándola en el cabello, ella sonreía abiertamente, adoraba verlos así tan felices a una de mis mejores amigas y a mi hermano juntos. Comimos las hamburguesas de pollo, ayudé a recoger los platos y empecé a lavarlos cuando Simon se me acercó por la espalda

-Creo que ya me tengo que ir. Estás bien?

-Si si, eso creo… vete tranquilo_ voltee a verlo y su rostro estaba demasiado cerca del mío ahora, se me hizo un hueco en el estomago tenerlo tan cerca, lo vi a los ojos pero no pude sostenerle la mirada por mucho tiempo, un plato se me resbaló de las manos e hizo mucho ruido junto a los otros platos que estaban dentro del lavaplatos_ Ehm! Andrés, te puedo pedir un súper favor?_ elevé un poco la voz llamando a Andrés para tapar un poco la incomodidad de la situación con Simon

-Si claro, dime

-Puedes irle a comprar la comida a Simba? Ya le queda muy poca_ inventé una excusa, el mismo Simon se me quedó mirando, yo lo miré y el asintió la cabeza, era como si me leyera la mente. Mi real propósito, era quedarme sola con Adriana y Vanessa por unos minutos_ Ah! Y por favor comprar algo de frutas que ya no hay en la nevera, si?

-Bueno, ni modo yo voy, regreso en un rato entonces_ tomó las llaves de la camioneta, besó a Vanessa y salió de la cocina junto con Simon

-Alex, te pasa algo?_ me preguntó Vanessa. Solté el plato que estaba lavando y cerré la llave del agua

-La verdad si Vane…_ me sequé las manos_ Ven, vamos a charlar un poco_ nos sentamos en nuestros sitios habituales de la cocina_ Adri, únetenos que también tengo que hablar contigo

-Es por lo de Andrés, verdad?_ preguntó Vanessa conociendo mi respuesta

-Sí. Vanessa no te niego que me hace muy feliz verte con mi hermano, eres la mejor cuñada que podría soñar, y sé que Adriana piensa igual

-Pero soy vampiro…_ dijo algo desilusionada, su mirada era triste

-Exacto. Sabes de sobra que no tengo ninguna clase de problema con “ustedes” siempre y cuando no me hagan daño_ sonreí un poco_ y se de sobra que serías incapaz de hacernos daño, pero Vanessa esto va mucho más allá y lo sabes

-Crees que no lo pensé? Tenía más de un siglo sin saber que era este sentimiento, he estado sola durante tantos años, y no le había tocado ni un cabello a Andrés ni lo había atraído hacia mí por miedo Alex

-Como es eso que no lo habías atraído?

-No sé si lo sabes, pero un vampiro cuando fija una presa, lo atraemos hacia nosotros, una atracción física, nos ven como dioses, nos llegan a amar con locura, todo lo que tenga que ver con nosotros los atrae: nuestro olor, nuestra voz, nuestro rostro, en fin..

-Me estás tratando de decir que fijaste como presa a mi hermano Vanessa?_ dije exaltándome un poco

-Suena terrible ya lo sé, pero es el nombre que se le da. Cuando nos interesa alguien, bien sea de forma física y sentimental, no podemos evitar sentir sed hacia ellos, hay algo en esa persona que nos atrae más que nada, básicamente es la esencia. Estuve todo este tiempo controlándome para no influir sobre tu hermano a ver si era capaz de quererme como una simple humana y no desplegar todo “mi encanto” sobre él; pero sin querer lo hice_ su expresión era dramática, triste, incluso una lagrima se estaba asomando_ Alex, Adriana soy incapaz de hacerle daño, se los juro_ yo tenía el ceño fruncido analizando todo lo que me había dicho Vanessa

-Tranquila, tranquila Vane te creemos, verdad Alex?_ me quedé como en una especie de shock por unos segundos pensando y cayendo en cuenta que eso explicaba tanto amor por Adam tan desmedido y repentino_ Alex….?

-Eh! Si, si te creemos, sé que no le harías daño. Por qué nunca me contaste esto de la atracción que logran los vampiros?

-No lo sé, supuse que lo sabías

-Adriana, como te has sentido en los últimos días?

-Bien… por qué?

-Que tan bien? Sabes a lo que me refiero… que sientes por Sam? Aun lo extrañas?_ su cara se transformó un poco, entonces supe lo que me diría

-Si te refieres a si lo deseo conmigo aun, si me siento sola sin él, si lo necesito. Mi respuesta es sí, me temo que si

-Se que estás pensando Alex, y yo también he pensado lo mismo

-Es posible?

-Son muy pocos los casos que “las presas” se llegan a enamorar de sus “predadores” y viceversa, solamente se trata de algo “natural” nada más. Pero por lo que ves se trata de amor verdadero el de ustedes dos hacia Sam y Adam, y hasta donde he visto el de ellos hacia ustedes chicas, no todos tenemos esa determinación ni fuerza para dejar a la presa y mucho menos a alguien a quien amamos y liberarla del “encanto”, eso hicieron ellos cuando decidieron alejarse de ustedes, por eso lo hicieron_ me sentía desorientada en ese momento, miré a Adriana y tenía varias lágrimas deslizándose por su rostro

-Eso explica muchas cosas. El hecho que sean vampiros lo hace más difícil aún. El proceso de “encanto” es como el de un enamoramiento normal cierto?

-Básicamente sí, pero mucho más rápido e intenso

-Vanessa, no sé si sea correcto o no pedirte esto. Pero por favor libera a Andrés, no es justo y lo sabes, no soportaría verlo deshecho otra vez por una mujer, se que se siente perder a alguien que amas, si no míranos a nosotras. Si en algún momento se te paso por la mente convertir a Andrés, lo siento amiga, pero ni muerta voy a permitir que lo conviertas porque no es lo que quiero para ninguno de mis hermanos ni para mi, si pudiera sacarlos de ese mundo embrujado y maldito en donde están ustedes, si tuviera que dar mi vida por ello lo haría_ le tomé las manos a Vanessa_ que va a pasar cuando Andrés fallezca? Por un accidente, una enfermedad o simple vejez? El no puede estar contigo por toda la eternidad Vanessa. Y no quiero que él se siente a pensar, si es que ya o lo ha hecho, en todo esto de la mortalidad de él y tu inmortalidad. Vanessa libéralo antes que no haya remedio por favor

-Tienes razón, tengo que dejarlo ir. No puedo ser tan egoísta

-Yo buscaría otro calificativo, pero no egoísta, eres todo menos eso. Perdóname Vanessa_ me levanté de la silla y la abracé fuerte mientras ambas llorábamos, Adriana se unió al abrazo y al llanto. Toda la paz que adquirí en Tampa desapareció en ese momento, embargada por ese conflicto, embargada por el recuerdo de Adam.