viernes, 14 de enero de 2011

Capítulo 1

Descanso

Cuando me regresé a Venezuela, iba con la mente y el corazón tan colapsado de sentimientos y pensamientos que no me dejaban dormir ni existir tranquila; no sabia que decir o hacer, siempre estuve callada, solo respondía con SI o NO. Mis padres estaban peor que yo, sobre todo mi mamá, era realmente deprimente verla así.

Llegamos a la casa y todo estaba como lo había dejado en enero, Elizabeth y Eduardo estuvieron un momento más con nosotros acompañándonos a acomodar lo que trajimos de Estados Unidos, pero en el fondo sabía que no me querían dejar sola

-Elizabeth por qué no se van a sus casas? Creo que ya nos acompañaron lo suficiente…_ dije totalmente inexpresiva mientras sacaba unos jeans de la maleta

-Van a estar bien?_ Me dijo Eduardo con expresión preocupada

-Supongo que si, pero ustedes tienen cosas que hacer, ya estuvieron lo suficiente con nosotros en Sioux Falls, y ya tenemos rato que llegamos acá, tranquilos que voy a estar bien_ se despidieron y se fueron dejándonos a Adriana y a mi solas en la habitación, ella siguió sacando sus cosas de la maleta, mientras yo encendí la televisión y la puse en un volumen muy bajo. Ella y yo no pronunciábamos palabra alguna. Terminé de sacar todo y me fui a dar una ducha, hacía mucho calor, había olvidado el clima de mi país.

Se hizo de noche y bajé a la cocina a ver si comía algo, tenia varias horas sin probar bocado y la verdad no tenia mucha hambre, pero debía comer porque si no las consecuencias serían peor. Llegué y me encontré con mi papá

-Quieres que te haga algo de cenar?

-No papá, solo vine por algo sencillo, me voy a preparar solo un sándwich, no tengo mucha hambre. Y tu qué haces aquí?

-Preparándole un té a tu mamá a ver si logra dormir un poco, está muy cansada pero los nervios los tiene alborotados todavía

-Quién no papá?

-Cómo te sientes tu Alex? Tu viviste todo lo que pasó y se que querías mucho a ese muchacho Simon_ solté la bolsa de pan apenas mi papá dijo su nombre, era como si clavaran un puñal en mi estomago

-No te puedo decir que estoy bien papá, pero voy a estarlo

-Eso espero hija…_ me besó en la cabeza y se fue con la taza de té. Me quedé congelada unos segundos viendo mientras mi papá salía de la cocina y desaparecía de mi vista, y en lo único que pensaba es que si ellos supieran todo lo que realmente pasó, si tuvieran una noción al menos, creo que enloquecerían del dolor, porque ver lo sucedido por cualquier punto de vista, era algo ilógico, fuera de lo normal y lo natural, algo que si le contara a alguien totalmente ajeno a la situación, creería que veo mucha televisión. Aproveché y le hice un sándwich a Adriana porque sabía que ella tampoco se había alimentado bien. Subí a nuestra habitación y estaba oscura, solamente iluminada por la luz del televisor, Adriana estaba medio dormida; no quise despertarla porque se que le había costado conciliar el sueño, aunque no creo que más que yo, en realidad no había dormido nada; hice un mal movimiento y tropecé la silla de la computadora y Adriana se despertó

-Disculpa Adri_ dije con algo de vergüenza_ te preparé un sándwich_ sonrió un poco pero con desgano

-Gracias Alex_ se sentó en su cama y yo en la mía a comer en total silencio.

Terminamos de comer y bajé los platos a la cocina de nuevo y subí a meterme entre las sábanas a ver algo de televisión, la verdad no tenía ni gota de sueño; Adriana ya se había dormido nuevamente. Pasaron las horas y seguía despierta viendo películas, siempre que terminaba una, buscaba otra que fuera alegre, sin líos amorosos ni películas donde terminara llorando

-Alex que haces despierta todavía? Son las 2.00 de la madrugada

-No me había fijado en la hora, ya me voy a dormir_ apagué el televisor y al quedarme ante tal oscuridad me dio una fobia terrible; me acomodé en la cama de medio lado, arropándome mejor y cerré los ojos y en pocos segundos me vino la imagen de Andrés cuando apareció en la puerta de nuestra casa en Sioux Falls cuando ya era un vampiro y abrí los ojos de golpe, los ojos se me llenaron de lágrimas inmediatamente, pero las tuve que contener, traté de cerrar lo ojos otra vez y vi los ojos azules de Simon, inevitablemente ese micro recuerdo de su mirada me hizo llorar de forma automática, sentía un vacío en el estomago terrible, enterré la cabeza en la almohada para no hacer mucho ruido y despertar a Adriana, pero ya era demasiado tarde

-Alex….?_ no quería sacar la cabeza de la almohada_ Alex!?_ me tomó por el hombro derecho y voltee a verla dificultosamente, había encendido la lámpara de la mesa de noche

-Los extraño demasiado Adriana…_seguí llorando y Adriana se sentó a mi lado viéndome de frente acariciándome la mano izquierda_... me siento tan culpable…

-Hey, hey, hey Alex, de sobra sabes que no fue tu culpa lo que sucedió, estabas poseída y no tenias control de tu cuerpo

-Si tan solo me hubiera dado cuenta que era Phoebe y no Peter

-Alex, así te hubieras quedado, cualquiera de nosotros dos hubiera caído bajo su plan macabro, ella sin darse cuenta te hizo un favor al decirte donde estaban los muchachos porque te reunió con Adam de nuevo. Velo de esta manera, si te hubieras quedado y Phoebe no te hubiera aparecido como Peter, de igual forma hubiera atrapado a Andrés y de igual manera no supiéramos el paradero de Sam y Adam y no nos hubieran ayudado y quizás Phoebe todavía anduviera por ahí acechando, quizás yo también fuera un vampiro y tu, o tal vez estuviéramos muertas. Tu siempre dijiste que todo en la vida pasa por una razón; Dios es muy inteligente y por mas que queramos no siempre podemos descifrar sus decisiones_ me quedé suspendida mirando hacia la nada por unos segundos lo que Adriana me estaba diciendo

-Bueno, supongo que tienes razón Adri…. Pero nunca voy a entender por que duele tanto la pérdida de los seres que amamos y yo no solo perdí uno si no dos y sabes que me siento responsable porque a Simon le quitaran sus alas

-Bien sabes que fue por amor

-Un amor que no correspondí….

-Que no te dio tiempo de corresponder, querrás decir, al menos no por completo. Alex yo no se que pasó entre tu, Simon y Adam, pero no hay que ser muy intimo de ustedes para darse cuenta que Simon y tu se adoraban y algo me dice que tus sentimientos estaban cambiando hacia Simon, o me equivoco?_ negué con la cabeza sin pronunciar palabra alguna_ Por eso es que te duele tanto haberlo perdido y no es para menos, perdiste a tu hermano mayor, nuestro hermano mayor y también yo perdí a un amigo que apreciaba mucho porque sabíamos que el era capaz de dar su vida por ti; pero tu perdiste mucho esa noche, no solo perdiste a tu hermano mayor sino a quien se estaba transformando en un nuevo amor para ti, una luz entre tanta oscuridad, alguien que fue capaz de extinguir el dolor tan grande que te produjo la partida de Adam

-Lo peor de todo no es eso Adriana, sino que no me pude despedir de ninguno de los dos, aparte que Simon y yo habíamos discutido y no tuvimos oportunidad de repararlo; él me vio en la cocina con Adam y se fue molesto, lo eché de la casa por la rabia que tenía, le dije que no lo necesitaba y aun así el fue a ayudar la noche que murió, no tuve chance ni de decirle que lo sentía mucho, que lo quería más que nada en este mundo, o sea nada…_ lloraba calmadamente

-Alex, allá arriba decidieron darle otra oportunidad, ya nació de nuevo, ya está entre nosotros, quien quita que lo vuelvas a ver

-Esa posibilidad es 1 en un millón Adriana…

-Y de alguna forma, la vida te está brindando una nueva oportunidad con Adam

-No! De ninguna manera. Lo de nosotros se terminó y no tengo intenciones de revertir esa situación, de sobra sabemos los por qué_ Adriana ante aquella respuesta desvió la mirada tratando de ocultar algo_ Acaso tu piensas volver con Samuel?_ se quedó en silencio_ Adriana…!?

-No está dentro de mi planes inmediatos, ahorita lo que me preocupa es que las cosas vuelvan a tomar un tono normal, que mi mamá y mi papá se mejoren al igual que tu, pero la que mas me preocupa eres tu Alex

-Tú sabes que me voy a recuperar, tal vez este proceso sea más lento, pero como dice el viejo dicho “lento pero seguro”_ sonreímos un poco. Suspiré profundamente, la cara de Adriana se tornó preocupada de nuevo

-Alex necesitas dormir, necesitas descansar. Quieres que te prepare un té y te suba una pastilla para que puedas dormir?_ la verdad la idea de estar bajo un droga constante no me agradaba nada, durante las ultimas noches había estado dormida bajo el efecto de estas pastillas y la verdad no descansaba nada, andaba ojerosa, me pesaba el cuerpo más un sueño constante

-No Adriana….

-No seas necia, mira que ahora contamos con ángeles y los puedo llamar para que te duerman_ ella sabía muy bien por qué me hacia esa amenaza, yo no quería saber nada de ángeles, vampiros o demonios en un buen tiempo, incluso le pedí a Peter que no se manifestara hasta que lo llamara (si es que lo llamo) en realidad prefería que las cosas se quedaran en su forma natural y normal: ángeles ocultos al igual que los demonios y hacerme la desentendida que los vampiros existen, al menos hasta llegar a Sioux Falls, y la verdad no tenía un tiempo establecido para ello.

-Está bien Adriana, súbeme un té solamente, no más pastillas_ Adriana bajó a la cocina mientras yo me recostaba de la cabecera de la cama; no demoró ni 10 minutos en subir con una taza grande de té, trajo una para ella y así acompañarme. Me la bebí lento ya que estaba hirviendo, pero era impresionante la tranquilidad y la relajación que me dejó el té una vez me lo tomé. Adriana se acostó y apagó la lámpara de la mesa de noche y yo me acomodé debajo del edredón y me quedé viendo la oscuridad hasta que mis ojos se cerraron.

viernes, 7 de enero de 2011


Sinopsis METAMORFOSIS

Luego que Alex y Adriana deciden regresarse a Venezuela, Alex con la fija idea de nunca regresar, debe atravesar momentos difíciles y superar la muerte de Andrés y Simon. Pero luego de vivir 9 meses alejada de todo, Alex y Adriana deciden regresar solas a enfrentar su vida en Sioux Falls. Alex se obsesiona en encontrar a Simon y no descansará hasta que lo encuentra Cómo voy a hacer para encontrarte de nuevo? Es como buscar agua en medio del desierto, no se por dónde empezar. Andrés, ni siquiera te tengo para que me guíes y me ayudes a buscarlo…”

Si se preguntan que pasará entre Alex y Adam, este vuelve a renacer de entre las cenizas gracias a la aparición de un nuevo personaje llamada Bea Jackson que será la rival de Alex. Y lo más resaltante de esta historia es la lamentable transformación de Alex. Todo esto y más en la tercera parte de mi creación. Muchas gracias por el apoyo!

Epílogo

El regreso a la casa fue silencioso, todo parecía estar en cámara lenta para mí; Adam condujo hasta mi casa en silencio mientras yo miraba por la ventana del copiloto, pensando en todo lo que había pasado desde que había llegado a Sioux Falls; nuestro propósito al mudarnos allí era cambiar nuestras vidas y efecto así fue, pero no de la forma que esperábamos, queríamos terminar la universidad, graduarnos en nuestras respectivas especialidades y la vida nos diría que hacer luego de ello. Ya Sioux Falls no lo sentía mío, no me sentía miembro de allí, sentía que buscó todas las formas habidas y por haber para sacarme de allí <> pensé mientras Adam se estacionaba en la entrada de mi casa. Entramos a la casa y todo estaba callado, escuché algo de ruido en la cocina y fui directo a ver, estaban Vanessa y mi papá con el televisor encendido y parecía que tomaban café

-Hola hija…

-Hola papi, y mi mamá?

-Arriba descansando un poco, ha sido fuerte para ella todo esto. Tu como te sientes?_ era una pregunta que odiaba que me hicieran porque sencillamente no podía decir “bien”

-Algún día estaré bien, no te preocupes. Cuando se regresan a Caracas?

-Mañana en el medio día, pero tu madre y yo estábamos pensando en que ella debe quedarse un tiempo con ustedes, ella está sola en casa la mayor parte del día y ustedes están ahora solas acá. Yo porque tengo compromisos con el trabajo, pero así se harían compañía

-No creo que sea necesario papá…_ dije totalmente seria y me fui al piso de arriba directo a la habitación de Adriana

-Pasa…_ abrí la puerta lentamente, Sam estaba sentado a su lado en la cama_ Alex…

-Tenemos que hablar Adriana. Sam, por favor déjanos “solas”_ le recalqué la última frase con la intensión de que no se quedara afuera escuchando

-Claro! Cualquier cosa, estoy abajo.._ le dio un beso en la cabeza a Adriana y nos sonreímos educadamente cuando salió. Fui a sentarme enseguida al lado de Adriana quién tenía los ojos llamativamente rojos de tanto llorar

-Adri, yo no sé cómo te sientas tu con todo esto, pero supongo que te sientes fatal…

-No sabes cuánto Alex, pero tu como te sientes?

-No podría describirlo… Adriana, mi pregunta es, te quieres quedar en Sioux Falls?_ arrugó el ceño en muestra de sorpresa ante mi pregunta

-A que te refieres Alex?

-Cuando nosotros tres decidimos estudiar fuera del país fue con la idea de cambiar de ambiente, formarnos de forma diferente a la que ya estábamos acostumbradas, buscando algo mejor. Pero está claro que no hay algo mejor para nosotras aquí Adriana. Yo no quiero seguir aquí, me quiero regresar a Venezuela

-Y que va a pasar con la universidad?

-La verdad que no me preocupa. Ya veremos que hacemos, somos buenas en lo que hacemos y ya encontraremos la solución. Me quiero ir, pero no te quiero dejar sola aquí_ nos miramos unos segundos en silencio una a la otra

-Entonces nos iremos…_ condenó firmemente y nos abrazamos

-Recoge tus cosas que nos vamos mañana con mamá y papá

-Y los chicos?

-Ellos deben entender…_ me levanté y salí de la habitación. Ni Sam ni Adam estaban afuera en el pasillo así que fui directo a mi habitación, para mi sorpresa Miguel estaba allí sentado en mi cama esperándome_ Miguel? Que haces aquí?

-Supongo que querrías hablar conmigo después de todo lo que pasó

-Al principio sí, pero ya no quiero saber nada de ángeles, ni demonios, ni vampiros

-Si ya lo sé, se que planeas irte, y es totalmente comprensible_ abrí mi closet y saqué una maleta grande y la coloqué abierta sobre mi cama

-Por qué Miguel? Por qué no lo salvaste?

-Era voluntad de Dios Alex, ya se había tomado la decisión…

-Me estás queriendo decir que Dios decidió matar a Simon!?

-Si lo vemos desde ese punto de vista, se ve terrible. Simon está bien Alex, se le va a dar otra oportunidad de vivir, pero desde el principio. En este momento debe estar naciendo_ me paré en seco, me quedé con ropa en la mano congelada ante aquella noticia_ Simon ha servido al cielo toda su existencia, ha sido ángel de miles de personas, incluyéndote, y sabemos que no es malo por ello decidimos darle una nueva oportunidad, una oportunidad limpia, le dimos la oportunidad de elegir en su nueva vida, para que él decida que va a ser

-Seguro que va a estar bien?_ pregunté mientras colocaba la ropa que tenia doblada dentro de la maleta

-Tienes mi palabra. La vida te va a premiar, no eres egoísta y esa es una virtud muy importante en ustedes, eres capaz de sacrificarte por los tuyos y eso vale Alex. Sólo ten un poco de paciencia

-Creo que es algo que me sobra Miguel. Por favor cuida de ellos y de mis amigos, dale fortaleza a mi mamá y a mi papá. Pero sobre todo alegra la vida de Adriana, ella no merece todo esto

-Y por ti que puedo hacer?

-Por los momentos no quiero nada, sólo paz y tranquilidad. La felicidad dificulto mucho recuperarla

-Paciencia hija, paciencia… Dios te bendiga…

-Amen…_ y desapareció mágicamente de mi habitación. Me quedé paralizada por unos segundos pensando en lo que me había dicho Miguel, me tranquilizaba un poco saber que Simon había empezado desde cero, me gustaría saber cómo era ahora, como se iba a llamar, quienes eran sus padres, aunque él no tendría ni idea quien era yo, pero supongo que eso no iba a ser posible. Continúe recogiendo mis cosas del closet, me sentía mal, pensaba en todo momento en Andrés y en Simon, en eso tocaron la puerta de mi habitación_ Pase_ era Adam

-Qué haces….?_ se paró en seco y vio la maleta y luego me observó a mi_ No me digas que te vas….

-Si Adam, y para siempre, ya no quiero estar aquí. Me regreso a Venezuela_ entró y cerró la puerta poniéndose en frente de mi

-Sabes que la solución no está en huir

-No es que esté huyendo. Simplemente no debimos haber venido. Todo ha sido un error desde que decidimos presentar la prueba de admisión de la universidad

-Yo soy un error en tu vida Alex?_ me detuve en seco y me volví hacia el

-Adam, no tienes idea de cuánto te quise, y a pesar de todo lo sigo haciendo, eres el error más grande de mi vida. Esto simplemente no debe ser. Tenía razón cuando te lo dije la primera vez, tenías razón cuando me lo dijiste tú, y ahora tengo razón de nuevo en volvértelo a decir

-Entonces me voy contigo a Venezuela. Sam va a estar de acuerdo en irnos

-Sam y tú deben dejarnos ir. Adriana y yo estamos cansadas de todo esto, yo de solo pensar en todo esto me duele la cabeza. Nos vamos alejándonos de todo esto, y eso lo incluye ustedes, no solo como hombres sino como vampiros_ tomé aire profundamente y tomé su rostro entre mis manos fijando nuestras miradas_ Adam, por favor no nos busquen, al menos no en unos cuantos meses. Yo no soy quien para prohibirle a Adriana que vea a Sam porque sé que se aman, pero por favor no nos busquen ahora, y cuando lo hagan no nos busquen con la esperanza de tenernos con ustedes. Luego de un tiempo, serán bienvenidos en nuestra casa. Yo tendré que hablar con mis padres acerca de ustedes y la familia de Vanessa, inventarles algo del por qué no envejecen porque sé que Vanessa querrá vernos al igual que ustedes y no queremos sacarlos de nuestras vidas; pero por ahora déjennos ir por favor_ Adam bajó la mirada y yo lo liberé de mis manos. Lo abracé fuertemente mientras dejaba libre algunas lagrimas_ Te amo Adam

La mañana del día siguiente, todo era silencioso y triste, Adam y Sam nos ayudaron a bajar las maletas. Yo mientras fui a la cocina a hacer una llamada telefónica

-Rachel?

-Si… Alex?

-Hola… oye, te estoy llamando para despedirme

-Despedirte? A donde te vas Alex?

-Me regreso con mi familia a Venezuela. Discúlpame que no pudiera despedirme personalmente, pero todo fue tan rápido

-No te preocupes mi niña. Te entiendo perfectamente. Éxito y que todo mejore en tu vida, lo mereces

-Cuídate mucho tía Rach_ tranqué la llamada mirando hacia el bosque a través de la ventana de la cocina por unos segundos

-Alex….!_ me llamó mi papá desde afuera. Puse el teléfono en su lugar y fui directo hacia la puerta principal, Vanessa quedaba a cargo de vender la casa y los carros, además de enviarnos todo lo que dejábamos. Antes de cerrar la puerta miré hacia atrás, me dio nostalgia dejar la casa, porque a pesar de muchas cosas, había vivido momentos realmente felices dentro de ella. Tomé mi bolso del suelo, miré a mi familia dentro de la camioneta, a Eduardo y Elizabeth con Vanessa y Adam en la camioneta de Adam, respiré hondo, miré al cielo y cerré la puerta.

Capítulo 15

La más dolorosa de las despedidas

Abrí los ojos lentamente, el techo era blanco, olía a medicinas con detergente, cuando me di cuenta, tenia puesta una manguera de oxigeno en mi nariz

-Alex? Alex, despertaste… como te sientes…?_ era mi mamá, estaba con Adriana y Adam en la habitación y todos se acercaron a mí al verme despertar. Me sentía débil

-Qué pasó…?

-Los ladrones te golpearon fuerte en la cabeza y quedaste inconsciente me contaron los chicos, trataste de defender a Andrés y a Simon_ al decir aquello recordé instantáneamente lo que había pasado, pero esa no era la verdad. Mi mamá tenía un aspecto de cansancio y demacrada

-Donde están ellos….!?_ me exalté un poco. Mi mamá acarició mi brazo suavemente mientras Adam pasaba su brazo por los hombros de Adriana

-Murieron en el ataque anoche. El funeral es mañana en la mañana_ sentí que me aplastaban el corazón, sentí como un ataque de asma, lloré reprimidamente, me dolía el pecho, me senté en la cama y mi mamá me abrazó fuertemente. Logré calmarme poco a poco

-Cuando llegaron? Y papá?

-Está en la cafetería con Julia, Elizabeth y Eduardo. Llegamos esta mañana_ vi la hora y eran las 4.03 de la tarde_ Tu amiga Vanessa y Sam se ocuparon de la funeraria junto con la tía de Simon_ en eso recordé a Rachel, como se sentiría con todo esto?

-Me pueden dejar a solas con Adam por favor?_ miré a Adam y Adriana y mi mamá afirmaron con la cabeza y salieron silenciosamente de la habitación. Adam se sentó en el borde de mi cama y tomó mis manos cariñosamente

-Te sientes bien Alex?

-Estoy todo lo contrario a bien ahora. Maté a Andrés y a Simon, mis propias manos lo hicieron…

-No fuiste tú y lo sabes. Phoebe encontró la forma de destruirte de alguna forma y el plan era acabar con ellos y con Adriana, afortunadamente tu cuerpo no llego a ella. Lamentablemente Simon se interpuso y trató de exorcizarte pero no pudo y el demonio lo mató. Peter fue quien te despojó del demonio y lo envió directo al infierno

-Y que pasó con Phoebe y los demás?

-Gracias a los ángeles que llegaron con Miguel pudimos acabar con ellos. La pesadilla se acabó Alex

-No lo creo…._ salieron lagrimas silenciosas de mis ojos mientras miraba a los ojos a Adam

La mañana del siguiente día desperté en mi casa, me dieron de alta la noche anterior en el hospital, Adam estaba acostado a mi lado, en eso sonó la puerta de mi cuarto y no demoraron en abrirla, era Vanessa

-Amiga para que bajes a desayunar que ya nos vamos al cementerio_ afirmé con la cabeza y me levanté, tomé una breve ducha y bajé a desayunar. Todo estaba tan callado en mi casa, frío; el hecho de que mis padres, Elizabeth y Eduardo estuvieran allí debía de ser motivo de alegría y me hubiese encantado que hubieran ido bajo otro concepto. Me sentía vacía, peor que cuando Adam se había ido, me dolía el pecho, tenía muchas ganas de llorar y gritar, salir corriendo hacia la nada, caer al vacío, no me quedaban ganas de sonreír, ni siquiera ganas de seguir viviendo.

Al terminar de desayunar, salimos al cementerio. Yo me fui con Adam, Elizabeth y Eduardo en la camioneta de Adam, y Adriana se fue con mis padres en la camioneta que era de Andrés. Llegamos y había bastante gente en el lugar, por lo que me había informado mi mamá la noche anterior, a ambos los iban a cremar y luego sepultaríamos sus cenizas. Ambos serian sepultados uno al lado del otro, el lugar estaba bastante concurrido: compañeros de la universidad de Andrés, y de Simon y míos, amigos del equipo de futbol de la universidad, estudiantes del high school, pero solo buscaba a alguien entre la muchedumbre hasta que por fin nos encontramos con la vista mutuamente Rachel y yo, caminamos una hacia la otra y nos abrazamos fuertemente mientras ella lloraba en mi pecho, era de baja estatura, yo contuve fuertemente las lágrimas

-No sabes cuánto lo siento Rachel….

-Créeme que no imagino que tan mal te debes sentir Alex. Simon lo dio todo por ti, ustedes se querían tanto, además todo esto con tu hermano… no deberías sentirlo por mí, sino por ti misma mi niña. Fortaleza, ambos descansan finalmente_ Rachel sabía que no descansaban totalmente en paz, al menos no Andrés, por eso no dijo la frase completa, pero al menos dejaba de penar.

La gente nos brindaba palabras de consuelo y luto, los funerales siempre me parecieron patéticos, era demasiada tristeza acumulada en un lugar que a cualquiera podía enloquecerlo. El hecho que se muriera un ser que tanto querías era algo terrible, pero yo no estaba allí solo por un ser querido, sino por dos.

Mi estado de ánimo estaba en stand by, no era capaz de sonreír con naturalidad, pero tampoco emanaba ni una lágrima de mis ojos, parecía un robot que hacía las cosas automáticas. Mis padres estaban deshechos por completo, pero luchaban igual que yo por ocultarlo un poco, aunque mi mamá era la que más sufría de los dos, o al menos eso era lo que se reflejaba. Adriana era la que más estaba con ellos, yo me mantenía alejada de la gente, le pedí a mis amigos más cercanos que estuvieran al pendiente de mis padres y Adriana, yo no era capaz de estar cerca de ellos, sin embargo Adam insistió en estar conmigo en silencio, parecía alguna especie de guardaespaldas, rígido y en total silencio.

A eso de las 10.30 de la mañana llegaron 2 sujetos que eran del servicio funerario y traían consigo dos cofres de madera

-El señor Carlos Torres?_ dijo uno de los señores de mediana edad que traía uno de los cofres. Mi papá se levantó enseguida de la silla que estaba al lado de mi mamá, y mi madre al igual que Adriana lo siguieron_ Sra. Rachel Mazzocca?_ Rachel se levantó lentamente de su asiento y recibió el cofre, dirigiéndome una mirada hacia mi pidiéndome que fuera hasta ella pero negué con la cabeza suavemente. Mis padres apenas recibieron el cofre donde estaba los restos de Andrés lloraron desconsoladamente al igual que Adriana, mientras que Vanessa lloraba a un lado sin llamar mucho la atención mientras Julia y el profesor Douglas la consolaban. Yo por mi parte gritaba por dentro del dolor, pero respiraba hondo para no liberar ni una lágrima. Mantuve la vista en mis padres que sufrían indeteniblemente por haber perdido a su hijo mayor, su orgullo; pero no tenían ni la más mínima idea de que era lo que realmente había pasado.

Pasaron varios minutos mientras los mismos señores preparaban el lugar donde iban a ser sepultados los cofres con los restos de Simon y Andrés. Llegó el momento de sepultarlos y todo se tornó más tenso de lo normal como era costumbre en este tipo de situaciones. Mi mamá y Rachel se acercaron a las tumbas de los muchachos y entregaron dificultosamente los respectivos cofres, ambas estaban destrozadas, quería ir a abrazarlas pero si lo hacía iba a romper en llanto y no era la idea, sino darles fortaleza y yo no era buena compañía para nadie en ese momento. El reverendo Carter tomó su biblia y empezó a bendecirlos a ambos ya puestos en su lugar de descanso

-Si alguien quiere decir algunas palabras acerca del joven Andrés?_

-Era el mejor hijo del mundo, inteligente, preocupado por su familia, colaborador, amoroso…_ a mi mamá se le quebró la voz y mi papá la tomó por los hombros

-Sin duda alguna siempre estarás en nuestro corazón hijo_ dijo mi papá mientras lloraba un poco y abrazaba a mi madre

-Bien, alguien tiene algo que decir con respecto al joven Simon?_ Rachel volteó a verme, y le sonreí débilmente alentándola a hablar

-Simon… Simon era muy parecido a Andrés, según describen sus padres. A pesar de que Simon no fuera mi hijo, para mi si lo era, y que le voy a agradecer infinitamente a la vida haberme permitido cuidar de él, porque más que ser un hombre bueno, era un ángel. Te amamos mi niño, sigue cuidando de nosotros como siempre lo hiciste…._ dijo Rachel llorando, pero aun así con una sonrisa débil dibujada en el rostro. Ambas sabíamos perfectamente que era 100% verdad todo lo que decía, nada era metafórico.

Si se me hubiera ofrecido la oportunidad de hablar, o hubiera tenido el valor para hacerlo hubiera dicho que Andrés era el mejor hermano del mundo, protector, amable, increíblemente inteligente y dispuesto a compartir sus conocimientos, correcto y amoroso. Y acerca de Simon me iba a quedar corta, porque una de las cosas que siempre le iba a agradecer a Simon era que diera su vida por mí, que dejara todo por mí.

El reverendo finalizó y los señores encargados de sepultar a Andrés y a Simon procedieron a echar tierra sobre los cofres; la gente lloraba en silencio. Los alumnos de Andrés del High School tenían rosas blancas en sus manos y la pusieron en su tumba apenas los señores terminaron de poner la grama. Las animadoras del equipo de futbol de la universidad al igual que los compañeros del equipo de Simon hicieron lo mismo en la tumba de él, y poco a poco la gente se fue del cementerio a excepción de mis padres, Vanessa y los suyos, Adriana, Sam, Eduardo, Elizabeth y Rachel que quedaron de últimos. Adam seguía detrás de mí en silencio. Rachel cruzó algunas palabras con mis padres, Adriana y Vanessa, incluso un abrazo de despedida y luego se dirigió hacia mí

-Ya me voy mi niña… espero verte pronto por la casa para que me visites ya que me quedé sola de nuevo…_ tomó mis manos sonriendo un poco

-Seguro Rachel, vas a estar bien?_ dije totalmente desanimada sonriendo débilmente

-La pregunta aquí es si tu vas a estar bien Alex? No te veo muy bien mi niña

-No te preocupes por mi tía Rach, voy a estar bien…._ al decirle tía Rach le ocasionó alguna alegría porque sonrío abiertamente, fue cuando recordé que Simon la llamaba así. Nos abrazamos fuertemente y se fue.

Mi padre tomó a mi madre una vez que ya no quedaba nadie más para irse del cementerio, viniendo directamente hacia mí

-Nos vamos Alex?_ me preguntó mi mamá algo demacrada

-Váyanse ustedes, luego los alcanzo

-Seguro Alex? No queremos dejarte sola en ese estado_ dijo mi papá preocupado como siempre

-No se preocupe señor Torres, yo la cuidaré y la llevaré a casa_ dijo Adam con voz y expresión totalmente seria, mis padres asintieron con la cabeza

-Nos vemos en la casa entonces…._ mi mamá me dio un beso en la mejilla y mi papá en la frente como era costumbre. Adriana estaba con Sam, ella me miró pidiéndome que me fuera con ellos, pero le negué con la cabeza

-Cuídala Sam…_ dije en voz baja pero sabía que me escuchaba por ser vampiro, este afirmó con la cabeza mirándome dulcemente. Vanessa y sus padres se fueron también quedando Adam y yo nada más en el lugar. Una vez que todos se habían alejado lo suficiente, fui directo a las tumbas pidiéndole a Adam que me esperara allí donde estaba. Llevaba un par de gerberas rosadas en la mano; me arrodillé entre las dos tumbas y leí “Andrés Luis Torres” y en la de al lado “Simon Mazzocca”, puse una flor en cada tumba junto al montón de flores que ya había_ Chicos, por qué me dejaron? Ustedes eran mi fuerte, mi soporte, y a pesar que me digan que no es mi culpa, si lo es, yo los alejé de aquí, de su vida, de los seres que aman, los alejé de mi. Pero supongo que ya no importa lo que pasó sino lo que vaya a pasar ahora. Cuiden de mis padres, de Adriana. Gracias por ser quienes fueron conmigo, Andrés gracias por ser el hermano y amigo que fuiste. Simon, gracias por ser quien fuiste, gracias por tantos sacrificios; gracias por ser mi apoyo… Perdónenme…Perdónenme…_ en eso me llegó una imagen clara de ambos y me derrumbé a llorar, Adam no demoró en aparecer velozmente a mi lado para abrazarme mientras estaba arrodillada en el suelo llorando desconsoladamente

-Tranquila Alex… no fue tu culpa y lo sabes. Todo va a estar bien…_ me dijo mientras me presionaba fuertemente contra su pecho y acariciaba mi cabeza.

lunes, 3 de enero de 2011

Capítulo 14

La batalla

Subí a mi habitación, me sentía aturdida, me dolía la cabeza, parecía que me iba a estallar. Me di una ducha tibia y larga, me sentía cansada, no había podido descansar en tres días, todo había pasado tan de repente, viajar a Australia no fue como una vez pensé que podría ser, fue un viaje que no duró ni un día de permanencia en el lugar; mis parpados apenas se habían tocado uno con el otro, pero no sabía que podía más conmigo si el cansancio o la preocupación. Me puse ropa deportiva y me recosté en la cama volteando hacia la ventana que daba hacia el bosque, todo estaba oscuro, dentro de 24 horas iba a estar enfrentando a mi hermano tratando de matarlo y a Phoebe, pero hubo clara diferencia en imaginarme ambas escenas, con Andrés me daba dolor a diferencia de Phoebe que me daba un placer fuera de lo humano. Quería que todo fuera un maldito sueño, un sueño de la cual estaba desesperada por despertarme, sentía mucho dolor, pero a la vez estaba como en una especie de aceptación por la situación; hace menos de un año me estaba enfrentando con vampiros y demonios acompañada de ángeles y ahora mi hermano era un vampiro; desde cuando me había convertido en alguna especie de Constantine, Van Helsing o lo más común, Sam y Dean Winchester? Parecía que mi vida ahora era perfecta para ser relatada en una serie de televisión o una de las mejores películas de Hollywood.

<<…estábamos en nuestra casa de Venezuela celebrando mi cumpleaños, había globos por todos lados, flores, olía a pastel recién horneado, pero no había nadie, no se escuchaba nada, caminé por la sala en busca de alguien, pero la casa estaba desierta. Fui a la cocina sonriente siguiendo el olor del pastel

-Mamá…? Adriana…?_ caminé un poco más hacia adentro cuando vi un charco de sangre en el suelo, al verla caminé más y mi mamá estaba tendida en el suelo con el cuello desgarrado; miré por la ventana que daba hacia el jardín trasero de mi casa y mis amigos estaban tendidos en el suelo, mesas, sillas totalmente desangrados, voltee hacia la puerta y Adriana estaba de la misma forma. Salí corriendo de allí buscando a Andrés y a mi papá, mi respiración era precipitada

-Andrés!? Papá!?_ corrí hasta las escaleras y las subí a ver si estaban en la planta de arriba, la puerta de la habitación de mis padres estaba entre abierta, caminé lentamente hacia ella aun respirando con dificultad y con el corazón acelerado_ Papá….?_ abrí la puerta suavemente y vi a Andrés que sostenía a mi papá que estaba tendido en el suelo, había sangre por montón, vi a Andrés y él tenía la boca llena de sangre , sus colmillos sobre salían y sus ojos en lugar de tener blanco, eran rojo vivo…”

-Alex…?_ abrí los ojos de golpe, Vanessa tenía su rostro muy cerca del mío, mi corazón latía muy fuerte_ Tranquila, sólo fue una pesadilla…

-Me puedes traer un vaso con agua por favor?_ sentía la boca seca, los oídos me zumbaban, Vanessa no demoró ni un minuto en traerme el agua, evidentemente por su gran velocidad de vampiro. Vi el reloj y eran las 7.00 de la mañana

-Te sientes bien Alex?

-Si, si estoy bien solo era una pesadilla, pero al parecer no me desperté del todo, o si? Andrés está en su habitación?

-No amiga, es la pura realidad. Seguro que estás bien?_ no sabía que responder a esa pregunta porque no sabía exactamente qué quería decir con “estar bien”

-Simon no ha venido?

-No, ni siquiera ha llamado. Qué pasó con él? Por qué se fue así?

-Me vio besándome con Adam en la cocina. Una historia muy larga de explicar y muy incómoda…_ saber que Simon no se había reportado me deprimió aun más. Simon siempre fue mi soporte y me sentía insegura sin él. Simon siempre o la mayoría de las veces tenía la razón, y cuando se marchó la noche anterior de mi casa tuvo razón al decirme que todavía amaba a Adam, pero el problema no era ese, sino que al parecer también lo amaba a él.

Se hicieron las 9.00 de la noche y todos estábamos tensos en la casa, ya habíamos trazado el plan a seguir que era que yo saliera sola al bosque mientras los ángeles y los vampiros me escoltaban invisiblemente hasta que apareciera Andrés. El plan fallaba en el punto si Andrés no aparecía, pero estábamos en un 85% seguros que si aparecería, o al menos Phoebe o alguno de sus sectarios.

Subí a mi habitación a buscar una chaqueta y a ponerme la cadena con el pentagrama y el crucifijo de plata, ya que no lo usaba mientras estaba en casa por los vampiros que eran mis amigos; tomé mi mochila con una linterna, agua y en la parte de atrás de mi pantalón llevaba una estaca de madera bien afilada que me había hecho Sam. Adriana se iba a quedar en casa con Julia, en realidad ella no tenía ni idea de lo que planeábamos, y era mejor así para no provocar que fuera por impulso como yo. Estaba súper nerviosa, esa noche iba a morir mi hermano y lo sabía con tal exactitud que me erizaba la piel. Gran parte de mi no quería atravesar la puerta de mi habitación, solo quería quedarme allí adentro para siempre; respiré hondo y salí de mi habitación directo hacia las escaleras cuando sonó el timbre

-No abras Adriana!_ era la voz de Sam exaltada, pero ya era demasiado tarde, alcancé a ver qué Adriana abrió la puerta. Apresuré el paso y bajé corriendo las escaleras y me detuve a la mitad cuando vi quien era, era Andrés; me espanté por completo al verlo, estaba pálido como un papel, sus ojos eran color ámbar y en lugar de ser blancos en su alrededor, eran color rojo vivo, y venitas rojas alrededor de los ojos. Estaba algo alejado de la puerta, Adriana se quedó unos segundos congelada observándolo y con lágrimas a punto de desbordarse cuando movió su pie derecho hacia él

-No te le acerques Adriana!_ le ordené enseguida. Andrés se volvió hacia mí y bajé las escaleras, la mirada de Andrés a pesar de ser temeraria reflejaba tristeza. Sam y Adam se colocaron velozmente detrás de nosotras dos

-Solo quiero estar con ustedes Alex, soy incapaz de hacerles daño…

-Lo sé Andrés, pero no puedo confiar en ti, mira lo que eres ahora

-Sólo quiero abrazarlas. Las necesito…_ de sus ojos salieron un par de lágrimas_ tengo sed, siempre tengo sed, no quiero herirlas…No puedo…_ salió corriendo hacia el lado izquierdo de la casa y yo salí corriendo detrás de él

-Andrés espera….!

-Alex…!_ corrí a toda velocidad pero Andrés se me perdió de vista. Todos salieron corriendo detrás de mí y de Andrés hasta que llegué a la mitad del patio trasero de la casa y Adam me interceptó_ Alex para! Qué tal si es una trampa?

-De todas formas este era el plan. No lo viste? No lo puedo dejar existir así…_ estaba desesperada, mi corazón latía a mil por hora y mis ojos estaban húmedos_ Adriana regresa a la casa con Julia, no puedes venir es muy peligroso

-Ni lo pienses, estamos juntas en esto Alex, es nuestro hermano no lo olvides

-Adriana reg…._ Adam me tomó por el hombro interrumpiéndome

-Alex ella tiene razón, si se queda ella tu también debes quedarte

-Sabes que no lo voy a hacer

-Entonces ella también tiene derecho a venir aunque no es lo más razonable. Ambas deben quedarse_ hice un gesto de impotencia enseguida

-Está bien, Adriana pero limitémonos. Peter, Nick y Joseph se quedaran con nosotras, lo demás vayan y sigan a Andrés_ me tomé la frente con la mano derecha en señal de que no me gustaba la idea que Adriana viniera_ Vamos Adri! Sígueme el paso_ nos echamos a correr hacia el bosque, cuando íbamos ya adentro escuchamos que algo venía hacia nosotros y nos paramos en seco. Tome a Adriana y la coloqué cerca de mi mientras jadeaba exageradamente

-Alex?_ vi una silueta que se aproximó hacia nosotras en la oscuridad del bosque, pero la voz la reconocí enseguida

-Simon?_ levanté la linterna hacia él y para nuestra calma si era él. Aunque en ese momento recordé a Phoebe, agarré el puñal de madera que tenía en la parte posterior de mis jeans pero sin dejarlo ver, fue entonces cuando aparecieron los ángeles

-Tranquila es Simon…_ me dijo Peter para tranquilizarme

-Sigamos…_ me dijo Simon totalmente serio. Corrimos un poco más cuando Adam apareció delante de nosotros

-Está cerca del río_ para nuestra fortuna estábamos cerca, yo sentía que no podía correr más. Corrimos hasta allí, todo estaba oscuro, solo iluminaba la luna. Simon se apartó de nosotros silenciosamente

-Simon…?_ volteó a verme sin pronunciar ni una palabra, fue entonces cuando entendí que quería hacer, iba a esconderse y no me dijo que haría porque si Andrés estaba cerca podría oír por muy baja que fuera nuestra comunicación. Voltee a ver a Adriana y estaba aterrada, miraba a todos lados, fue cuando me di cuenta que no tenía puesto su crucifijo_ Adriana no traes puesto el crucifijo?

-No, lo olvidé…._ <> ahora que se supone que debía hacer? Regresar a casa a buscarlo? Era una gran irresponsabilidad tener a Adriana allí conmigo, ella debía estar fuera de esto, ella era mi otro punto débil y no debía permitir que algo le pasara, así que opté por lo rápido, me quité mi cadena y se la puse a ella_ Alex pero es la tuya no te la puedes quitar, te volviste loca!?

-Tu debes llevarla antes que yo…_ la tomé por los hombros para fijar su mirada con la mía_ escúchame bien, tu eres mi hermana y te amo, y eso te hace la siguiente víctima de Phoebe, mantente cerca de mí al menos que te pida lo contrario, si me atacan no acudas a mí, huye, los demás te van a ayudar, saben lo que tienen que hacer_ mientras le decía esto Adriana lloraba y negaba con la cabeza_ entendido?

-No, Alex no…

-Adriana, entendido?_ la miré la ojos y ella afirmó con la cabeza y la abracé fuerte. En eso se escuchó el crujido de una rama cuando se rompe, alguien estaba cerca_ Andrés? Andrés eres tú?_ Adriana y yo miramos en todas direcciones buscando en la oscuridad de donde provenía el ruido hasta que apareció una silueta inmensa entre los árboles que estaban al fondo del lado derecho y fue saliendo poco a poco a la luz, me sentía como si Andrés fuera un animal salvaje y nosotras su presa

-No deberían estar aquí…. Váyanse…_ caminó varios pasos hacia nosotras pero se detuvo quedándose prudencialmente alejado

-Andrés, estamos aquí para ayudarte_ dijo Adriana algo nerviosa

-Nadie me puede ayudar, ya el daño está hecho. Váyanse, corren peligro aquí_ estaba rígido con los puños apretados, tenía la misma expresión de cuando estuvo en la casa, pero esta se fue transformando, sus colmillos empezaban a sobre salir

-Hey, hey, hey, no tan rápido…_ volteamos violentamente hacia el lado izquierdo y era Phoebe que venía escoltada por 2 sujetos y uno de ellos traía preso a Simon casi inmóvil

-Libéralo…!_ le ordené a Phoebe_ déjalos ir, ellos no tienen nada que ver con esto Phoebe…_ se rio malévolamente, siempre me pregunté por qué los malos de las historias se reían tanto, y en esa situación creí saber por qué

-Alex querida… es asombroso todo lo que desencadenas, lo que eres capaz de hacer por los tuyos, y lo que ellos con capaces de hacer por ti_ en ese momento pensé en mis vampiros, en donde estarían escondidos_ pero a la vez eres tan tonta al traerlos contigo, al menos a dos simples humanos_ en eso mi duda de donde estarían mis vampiros se disiparon porque aparecieron detrás de nosotras a muy poca distancia al igual que los 3 ángeles_ Wow! Eso es todo lo que tienes….?_ dijo de forma exagerada. En eso aparecieron unos 10 sujetos en el borde del bosque rodeándonos, a cierta distancia de nosotros, apenas visibles por la oscuridad

-Por qué tuviste que incluir a mi hermano en esto?

-Ellos son más fáciles de acceder ya que estás tan protegida… Andrés tiene dotes impresionantes, sería una pena no aprovecharlos. Esta noche hueles especialmente deliciosa, creo que ya tienes la cena servida querido Andrés_ le dijo mirándolo e invitándolo a atacarme. En eso Adam quiso interceptarme y se puso en posición de ataque

-Si alguno de ustedes la toca deja de existir….!_ lo tomé del brazo en señal de calma

-Adam cariño, siempre vas a lamentar todo esto, si no la mata su hermano lo harás tu o cualquiera de sus amigos, ya verás…_ en eso sentí que algo cortó mi brazo izquierdo, me asusté en el momento, vi la herida y era considerablemente profunda y emanaba bastante sangre. Subí la mirada y Adam tenía la expresión de Andrés; Andrés por su parte parecía estar sufriendo, aspiró profundamente sintiendo el olor de mi sangre y su expresión empeoró_ Alex, gracias a tu valentía por darle tu protección a tu hermana, ahora sufrirás las consecuencias y esto lo hace mejor_ Adam me miró juzgándome con la mirada al darse cuenta que no tenía la cadena, Simon luchaba por librarse del vampiro que lo sujetaba

-Joseph, saca a Adriana de aquí!_ no alcancé a terminar de decir la frase cuando Andrés corrió hacia mí, Adam y Sam se interpusieron levantando por los aires a Andrés hasta el otro lado, todo se revolvió, mis demás vampiros se pusieron en guardia, atrayendo a los demás sujetos de la parte de atrás

-Corre Alex….!_ me gritó Adam. Corrí hacia el lado derecho lo más veloz que pude cuando me sentí mareada de repente, no sabía cuál era la razón de tal mareo, la sangre no podía ser, caí al suelo viendo todo borroso, me olía a azufre, me costaba respirar, escuchaba vagamente que me llamaban, era la voz de Simon. De pronto me sentía extraña, estaba de pie observando todo lo que estaba pasando, mi mente le daba órdenes a mi cuerpo de correr pero este no obedecía, estaba parada observando, me sentía reprimida, me vi la mano examinando la herida y por alguna razón sonreí <> dijo una voz dentro de mí, cuando mi cuerpo se echó a andar. No podía ser, estaba poseída por alguien, evidentemente por un demonio. Miré hacia un lado y el vampiro que tenía sujetado a Simon lo liberó intencionalmente y este le clavó una estaca de madera en el pecho rápidamente

-Alex, que haces…? Vámonos de aquí?_ gritaba mientras corría hacia mí, pero el demonio no le prestaba atención, ni siquiera volteamos a verlo. Simon me tomó por el brazo y voltee violentamente con una sonrisa dibujada en el rostro, Simon se espantó y me soltó_ Déjala ir…. Alex, se que estás allí dentro y me escuchas, lucha contra él, puedes sacarlo de ti_ dijo hablando conmigo y no con el demonio que me poseía, el demonio sonrió nuevamente, hizo un movimiento con la mano derecha y Simon voló por los aires quedando inconsciente contra un árbol en el suelo.

Luchaba con todas mis ganas para sacar al demonio de mí, pero me sentía cada vez más débil. La lucha que se libraba entre Sam, Adam y Andrés era ruda, pero Andrés logró zafarse de ellos y vino hacia mí rápidamente, mi vista humana no podría haberlo visto, pero gracias a la visión del demonio pude ver cuando se acercó a mí, y el demonio lo hizo chocar contra unas rocas y estas estallaron y se despedazaron al contacto con el cuerpo de Andrés. Se levantó y Phoebe se colocó al lado de él mientras mi cuerpo se acercaba lentamente a ellos

-Mmmmm…. Huele delicioso…._ dijo Phoebe incitando a Andrés a atacarme de nuevo, la mirada de mi cuerpo y la de él se enfrentaron por unos segundos, por dentro gritaba por él. Andrés se abalanzó sobre mí, cayendo mi cuerpo en el suelo boca arriba, el demonio sacó el puñal de madera de la parte trasera de mi cuerpo con mucha dificultad mientras luchaba por separar los colmillos de Andrés de mi cuerpo e inesperadamente clavó el puñal en su pecho con una fuerza descomunal. Andrés cayó al suelo enseguida tomando el aspecto de un cadáver y con cientos de venitas marcándose en su cuerpo. <> En eso una luz encandilarte iluminó el lugar, eran ángeles que estaban llegando, por lo que vi, era Miguel y otros; me sentía muy débil por dentro. Mi cuerpo se levantó y miró a Phoebe y esta asintió con la cabeza_ Ve por los demás…_ <> en eso pensé desesperadamente en Adriana, y por lo visto el demonio veía mis pensamientos porque ubicó a Adriana en mis pensamientos y caminó en busca de ella <>.

Todos luchaban con alguien, a pesar de haber cuerpos tendidos en el suelo, Adriana no demoró en aparecer cuando vio el cuerpo de Andrés tirado en el suelo <> grité dentro de mí con la esperanza que me escuchara; en eso mi cuerpo cayó en el suelo de rodillas, Simon apareció entre los arboles murmurando algo, mi cuerpo lo observó rabiosamente y me dolía horriblemente el estomago, Simon se paró en frente de mi cuerpo diciendo cosas en latín y una cruz grande como escudo, en eso mi cuerpo recuperó fuerza y se levantó clavándole el puñal de madera por el estomago a Simon, y este cayó tendido en el suelo <> grité dentro de mí, mi cuerpo recobró la fuerza y se puso de pie y observó a Simon tendido en el suelo cubierto de sangre; pero de un momento a otro todo se volvió borroso y mi cuerpo cayó al suelo. Abrí los ojos lentamente, todo estaba borroso

-Alex? Estás bien…_ era la voz de Peter. Aun se escuchaban gritos

-No van a poder conmigo!!! Alex, te lo juro que vas a seguir pagando…..!!!_ era Phoebe gritando a lo lejos. Recuperé el sentido en unos segundos cuando me fijé en el cuerpo tendido de Simon a pocos pasos de mí

-Simon!_ me arrastré rápidamente hacia él, tomé su cabeza entre mis manos y la coloqué en mis piernas, salía sangre por su boca, su abdomen fue atravesado por el puñal. Mis ojos se llenaron de lágrimas inmediatamente

-No llores Alex…._ me acarició la mejilla con su mano_ esto tenía que pasar algún día

-Simon, no tú no puedes….._ dije dificultosamente mientras lloraba_ Rafael…..!!!_ grité al aire_ Rafael….! Te necesito por favor, Rafael….!!!_ pero no obtuve respuesta. Peter me tomó por los hombros y Miguel apareció detrás de mí_ Miguel, por favor ayúdalo, no pueden dejarlo morir_ Simón tomó mi mano llamando mi atención de inmediato

-Alex, es el orden natural de las cosas. Supongo que ya no me necesitarás, para ello están los demás, Phoebe ya va a dejar de ser problema…._ torció y me señaló hasta el norte. Vi y los ángeles estaban quemando a los vampiros mientras mis vampiros los degollaban

-Shhhh…. No hables, no te hace bien Simon. No me digas que me dejas, me lo prometiste…_ empecé a llorar al fijar nuestras miradas_ Miguel….?_ Miguel me vio negándome con la cabeza

-Lo siento Alex, pero no podemos interferir en esto

-Miguel por favor, te lo suplico, no lo dejes irse…_ le supliqué mientras lloraba_ Simon no, por favor no me dejes, me lo prometiste…._ Puso su mano en mi mejilla para encontrar nuestras miradas

-Nunca te voy a dejar sola… se feliz Alex, nunca olvides que te amo…_ bajó su mano lentamente y nuestras miradas quedaron fijas unas con otras por unos segundos, hasta que sus ojos se cerraron lentamente

-Simon no! Simon….? Simon despierta…_ lo sacudí un poco y me eché a llorar desconsoladamente, me faltaba el aire. Abracé su cuerpo contra el mío aferrándome a él. Peter me tomó por los hombros dándome apoyo. La mano de Miguel se posó en mi cabeza y sin darme cuenta quedé inconsciente.