viernes, 17 de septiembre de 2010

Capitulo 2

Empezar desde cero

Nos devolvimos a la sala de espera y no demoramos 2 segundos cuando hicieron el primer llamado de nuestro vuelo que ya era hora de abordar el avión, todos nos miramos tristes, y nos levantamos al mismo tiempo, Eduardo fue el primero en despedirse

-Alex…..Te voy a extrañar mucho, escribe seguido, conéctate por chat o Facebook todos los días si puedes, y toma muchas fotos. Cuídate, si?

-Claro que lo haré, sabes que no puedo vivir sin computadora_ Lo abracé fuertemente, pero ya en mis ojos se estaban asomando las primeras lágrimas, era demasiado llorona desde que era niña, hasta ver una película romántica me ponía melancólica. La siguiente fue Elizabeth

-Mi loca… Nunca te olvides de mi por favor, te voy a extrañar muchísimo, ya no voy a tener con quien pasar los sábados en la tarde de críticas literarias, y eso es muy triste para mí, además que no voy a tener a mi amiga que me mire a los ojos y me de consejos sobre qué hacer con este tonto que tengo por novio_ Le dio un manotón a Ed por el hombro y el la vio con una sonrisilla dibujada en el rostro.

-Ay tonta! Sabes que siempre me tendrás así sea por una webcam, no te vas a deshacer tan fácil de mi. Y si alguno de los dos se llega a lastimar el uno al otro vengo en el primer avión que salga para acá a bofetearlos, está claro?_ Ambos me abrazaron al mismo tiempo, Eli estaba llorando al igual que yo. Y ahora venía lo más difícil: mis padres. Mi papá siguió

-Alexandra, hija… me parece mentira que se vayan, tengan mucho cuidado por allá, se de sobra que se saben cuidar y se tienen unos a los otros para cuidarse. Pero recuerda que estarán en territorio desconocido y con desconocidos y ya no estaremos para protegerlos y…

-Papá, estaremos de lo más de bien, recuerda que ya estamos en los 20 los tres y somos adultos y sabemos defendernos y cuidarnos, no solo por nosotros sino por ustedes_ Papá era a veces tan alarmista y extremista que más bien parecía la mamá, lo abracé y me dio un beso en la frente. Luego siguió mamá

-Alex, yo ya te dije todo lo que podía decirte, confío en ustedes, recuerden llamar esporádicamente y enviar fotografías, Elizabeth prometió ayudarme con la computadora a ver si termino de aprender de utilizarla_ Ambas reímos con las lagrimas en el rostro, me acarició en cabello y me dio un beso en la mejilla y me dio la bendición. Voltee a ver y Adriana se estaba despidiendo de Eduardo, y vi más allá y Andrés estaba abrazando a Liliana aferradamente, ella tenía la cara oprimida en su pecho, me sentí horriblemente triste por ellos, se veía que se amaban mucho y que la situación era fuerte, y a la vez me sentí solo, al no tener ningún novio despidiéndose de mí en el aeropuerto, no tenía un novio a quien extrañar, pero eso no tenía por qué preocuparme en ese momento, ya que no era mi prioridad, y esa no era mi pena, sino la de mi hermano.

Hicieron el segundo llamado y Adriana, Andrés y yo tomamos nuestras cosas y caminamos hacia el pasillo de abordaje, eran las 5.15 p.m. entregamos el boleto y el pasaporte y la señorita que estaba en la entrada del pasillo, Adriana y yo volteamos al mismo tiempo para verlos a todos por última vez antes de subir al avión, pero Andrés ni siquiera fue capaz de voltear, llevaba un lagrima en la mejilla, pero fue muy cobarde para voltear; así que seguimos caminando por el pasillo y subimos al avión y tomamos nuestros puestos.

Andrés iba en el puesto entre Adriana y yo, estaba callado, pero no queríamos pronunciar palabra alguna ninguno de los tres, se sentía rara la situación, así que me limité a ver por la ventanilla. La aeromoza trancó la puerta del avión y los pilotos pasaron a la cabina de control; ordenaron el ajuste de los cinturones de seguridad que ya estábamos a punto de despegar. Al momento de despegar se sentía un vació horrible de por sí, pero nunca lo había sentido tan pronunciado como ese entonces, miré por la ventanilla y se veía todo alejarse de mí. Una vez en el aire vi el mar desde la ventanilla y me dije a mi misma que iba a extrañar muchísimo mi país

-Alex, por favor pásame la bolsa de los dulces que tengo algo de hambre

-Nervios Adri?_ Le di la bolsa y vi a Andrés, no sé si se había dormido, pero lo parecía, y ese caso era algo bueno porque así descansaría un rato. Saque de mi bolso mi iPod y me puse a escuchar música un rato hasta que me quedé dormida.

Abrí los ojos de golpe porque Andrés me estaba llamando tocando mi pierna, anunciándome que ya habíamos llegado a Atlanta y teníamos que bajarnos. Nos bajamos del avión y ya estábamos más compuestos, pero apenas tocamos el suelo del aeropuerto se sintió un frío abrumador a pesar de ser verano, fue cuando me di cuenta que ya no estaba en mi país

-Vaya que hace frío aquí, no?

-Y no has visto nada Alex, en invierno esto es un congelador_ Andrés ya había venido un par de veces a Estados Unidos para unos decatlones que se hacen en Boston con estudiantes.

-Vamos a tomar algo caliente por favor!_ Fuimos a la cafetería a esperar que nos llamaran para abordar el avión que nos llevaría a Chicago que salía en una hora más o menos._ Tenemos que salir unos días a recorrer ciertas ciudades de Estados Unidos, siempre me ha encantado este país

-Si, es un país muy bonito y muy bien cuidado

-Por lo que vi en Boston, es bonito sí, con mucha nieve por cierto

-Bueno a donde vamos no hay precisamente mucho sol todo el tiempo hermanito

-Si yo sé, pero menos mal que la casa tiene calefacción_ La casa? Cierto, íbamos a tener una casa para nosotros solos, que habíamos comprado entre mis padres y nosotros cerca de la universidad, solo la habíamos visto por internet, y era muy bonita, una típica casa americana, bastaba verla en persona.

Tomamos el avión a Chicago y el viaje se me hizo rápido a pesar que teníamos que atravesar de sur-este a norte los Estados Unidos. Bajamos y esperamos nuestro equipaje en el maletero, típico de un aeropuerto, esperamos alrededor de media hora por el equipaje, y a pesar de rápido, mi maleta pesaba como mil kilos, menos mal tenia rueditas. Eran las 3.00 a.m. cuando llegamos a la salida del aeropuerto buscando un taxi que nos llevara a Sioux Falls a nuestra nueva casa.

Por fortuna el señor del taxi se sabía la dirección y nos dejó en la puerta de la casa, el vecindario era muy bonito y tranquilo, pero claro, como no iba a ser un vecindario tranquilo siendo las 4.30 de la madrugada?. Andrés le pagó al señor del taxi y se marchó fue cuando vi la casa de frente, era muy bonita, más que en las fotos, era blanca con detalles en azul de madera como típica casa americana, tenía un jardín muy poblado de grama y flores silvestres, eso me agradaba, se veía que sus antiguos dueños la cuidaron mucho.

Andrés abrió la puerta de la entrada y nos dio paso a Adriana y a mí para ser las primeras en pasar; era hermosa, todo perfectamente puesto y limpio, mi mamá había ordenado que limpiaran la casa antes de que nosotros llegáramos. A mi lado izquierdo estaba la sala, bastante espaciosa, de color hueso, con una chimenea; del lado derecho estaban unas escaleras y al fondo la cocina. Dejé mi maleta y los bolsos en el suelo y fui a ver la cocina, era del mismo color de la sala, amplia, con cortinas muy lindas, un mesón en el centro con la cocina y unas sillas altas, del lado izquierdo estaba una puerta que era la que dirigía hacia el comedor y del lado derecho había otra puerta con una ventana que daba al patio trasero, abrí esa puerta y salí, no se podía distinguir mucho por la oscuridad, solo iluminaban las lámparas de afuera y la luna que estaba llena. Alcancé a ver un juego de muebles de exteriores de color blanco con cojines con flores azules grandes que hacían juego con el color de la casa; más allá de la cerca había un bosque bastante poblado de pinos, el ambiente olía formidable, hacía una brisa ligera, pero me ponía los pelos de punta. Cuando me disponía a entrar de nuevo a la casa y vi de nuevo al bosque vi entre los arboles una silueta humana parada de frente a mi nueva casa, como la de un hombre, pero cuando aclaré la vista ya no estaba, y en ese momento pasó un cuervo volando hacia mí y se posó en la cerca a unos pasos de mi; me pareció raro, pero no le di importancia y entré a la casa

-No te parece que la casa está estupenda Alex?

-Que si está estupenda? Me encanta! Es así estilo colonial con moderno, yo no sé mucho de decoración ni arquitectura, pero es la sensación que da.

-Pues sí, que tal afuera?_ abrió la puerta por la que yo venía entrando y se asomo_ Uy no! Un cuervo! Lo viste? Está parado en la cerca…

-Si lo vi, deja el miedo, voló desde el bosque cuando estaba parada afuera y se posó allí, que tiene de raro, aquí en Estados Unidos es muy común el cuervo

-Claro! Como te va a asustar un cuervo cuando eres amante de historias raras?_ hizo una mueca como si fuera un monstruo_ Y los cuervos si dan miedo, significan algo oscuro, le sacan los ojos a los cadáveres y quien sabe que otras cosas

-Lo sé, recuerda que “…soy amante de historias raras…”

miércoles, 5 de mayo de 2010

Capitulo 1

Así empezó todo….



Abrí los ojos y eran las 9.30 a.m., Era posible que hubiera dormido tanto? Y como no? Si me había acostado a las 3.00 de la madrugada en una despedida que nos habían organizado mis dos mejores amigos Eduardo y Elizabeth, además de mis padres. Tenía una pereza horrible y no quería levantarme, pero mi gato fue mi despertador y fue el anunciante de que tenía un día muy largo por delante y tenía que organizar muchas cosas antes de irme, y apenas tenía unas cuantas horas para ello. Que a donde me voy? Me voy a Sioux Falls – Estados Unidos.
Me levanté y miré a la cama que estaba a mi lado y Adriana (mi hermana menor) aún dormía, y por lo visto muy profundo, tenía la boca semiabierta y estaba en una posición extraña, y un tanto incomoda para mi gusto, como demonios podía dormir así?. Así que pensé que no la podría despertar tan fácil porque tenía el sueño pesadísimo y así se estuviera cayendo el mundo ella ni se inmutaría. Decidí despertarla de una forma muy particular y divertida para mí
-AHHHHHHHHHHH!!! Un ratón, un ratón, un ratooooon!!!!!! Auxilioooo!!_mi expresión corporal fue como una niña tonta pegando brincos, además de exagerar los gestos como pésima actriz, pero surgió efecto mi despertador improvisado, porque Adriana se despertó de un brinco, y era evidente que lo haría y también todos los que estaban en la casa o a 1 km a la redonda con semejante grito
- Ah! Qué? Donde?_ se estrujó los ojos y estaba algo despeinada, yo estaba riéndome entre dientes, pobrecita, pero tardó pocos segundos en recuperar el sentido de la realidad_ Que pasa Alexandra?
-Nada, es que vi un ratón, o rata… no sé muy bien que era…
- Ratón o rata? Y que hace Tofi acostado viéndonos y sin mover un musculo? Además, desde cuando tu le tienes miedo a ratones, ratas o algo parecido?
- Nunca…. Levántate que tenemos muchas cosas que hacer tonta, ya es un poco tarde_ me reí un poco disfrutando el momento, Adriana me había atrapado en mi maldad, nunca le había temido a los bichos ni roedores, parecía un niño varón en ese aspecto.
Ambas empezamos a cepillarnos los dientes y a lavarnos la cara, teníamos caras de muerte, las ojeras nos llegaban a la nariz casi
-Que patética te ves Adri
- Espantosa! Pero tú eres mi contrincante perfecta, mira esa cara, ese cabello, esa nariz, esos ojos, esa boca…..
- Hey! Te pasas…. Dime que me haga una cirugía plástica de una vez sin tantos rodeos_ le di un leve codazo y ambas reímos, nos llevábamos estupendamente bien, tampoco es que era exageradamente menor que yo, tenía 19 años, que el mes que viene cumpliría los 20, y yo tenía 21, pero ella a veces parecía mayor que yo, era demasiado racional, en cambio yo era más alocada, vivía a mi manera, guiada por impulsos y presentimientos. Así que la edad y la jerarquía de hermana mayor no valía entre nosotras, simplemente éramos hermanas y más que todo amigas.
Yo me fui adelante a la cocina donde se escuchaba ruido, bajé las escaleras y me recibió en plenas escaleras mi perro Puppy, mi mamá estaba en la cocina preparando el desayuno, me acerqué y le di un beso y los buenos días_ Que grito fue ese que escuché? Tratando de despertar a Adriana?_ Las tres nos reímos, todos sabíamos que despertar a Adriana a veces resultaba muy difícil, pero eso lo heredó de mi mamá justamente, por eso le encontrábamos mucha gracia.
-Má’ sacaste de la secadora la ropa que estaba lavando ayer? Tengo que terminar de arreglar mis maletas..
- Si, está en el lavandero metida en la cesta de ropa limpia ya doblada para ahorrarte el trabajo, y la tuya también Adriana
- Gracias, que te falta arreglar a ti Alex?
-Solo la ropa que estaba sucia y tengo que ir a buscar unos papeles del instituto que no sé donde los metí, pero deben estar en la mesa de la computadora guardados en las carpetas que tengo ahí_ Yo era desordenada en cierto punto, mi mamá le ponía orden a todo, y Adriana era maniática con el orden y la limpieza.
-Te vas a llevar todos tus libros!?
- No todos, tu eres loca? Me cobrarían exceso de equipaje, solo me llevo los que están en el estante del cuarto_ yo era una lectora empedernida, tenia cientos de libros, era algo que tenía en común con mi mejor amiga Elizabeth, ambas gozábamos una vez al mes en librerías comprando libros. Lo que más me apasionaba eran las historias de ciencia ficción: hadas, sirenas, extraterrestres, hombres lobo, fantasmas, pero mis favoritos y de la cual tenía la mayoría de los libros publicados aquí en el país eran “Vampiros”. Era amante de los vampiros y alguna parte de mi me decía que si existían, y esa parte de mi estaba enloquecida por corroborar eso. Pero por Dios Santo! Aquí en Venezuela dónde vas a conseguir a un vampiro? Algo loco no?_ Mami y Andrés?_ Andrés era nuestro hermano mayor, tenía 24 años, era un hombre de esos con los que sueña cualquier mujer, siempre le decía que si no fuera su hermana estaría enamorada de él, se parecía mucho a papá en muchos aspectos. Era alto, de complexión física musculosa, antes solía practicar natación, pero eso fue antes de empezar la universidad cuando tenía 18 años. Adriana y él se parecían mucho físicamente, ambos con el cabello oscuro como el de papá y los ojos oscuros los de mamá, yo tenía el cabello castaño medio y los ojos acaramelados como los de mi abuelo paterno Rafael.
-Salió a casa de Liliana, sabes que ha sido difícil para ellos esto del viaje
- Si, Andrés siempre anda con el ánimo en peligro de caer por un precipicio_ Liliana era la novia de Andrés, tenían 2 años juntos más o menos, era una chica agradable, pero a raíz de la noticia de nuestro viaje ambos decayeron emocionalmente y pasaban mas rato juntos y casi no veía de hecho a mi hermano desde hacía dos meses que recibimos la carta aceptándonos en La Universidad Independence de Sioux Falls a través de un intercambio de estudiantes y ganándonos una beca de estudio por nuestras calificaciones.
Adriana estudiaba derecho civil, Andrés estudiaba Bioquímica y yo estudiaba Geografía. Los tres presentamos la prueba de admisión en febrero y tardaron 1 mes en darnos la feliz noticia de que éramos 3 de los 6 alumnos aceptados. Era realmente emocionante la idea de vivir en otro país y con todas las oportunidades en bandeja servidas, pero iban a ser 5 años o quizá más, sólo vendríamos en vacaciones navideñas. Eso nos entristecía un poco, porque eran meses sin ver a nuestros padres y amigos de toda la vida que dejamos aquí.
Terminamos de desayunar y subí a meter la ropa que me faltaba en la maleta, era extraño ver la habitación tan vacía sólo dejábamos la mayoría de las cosas decorativas. Saqué uno de los CD’s de Britney Spears y lo puse en el DVD de mi cuarto. Terminé de recoger los últimos libros que me quedaban en el estante cuando sonó mi celular y vi en el identificador de llamada que era Elizabeth_ Si?
-Alex, estás en tu casa?
-Si, estoy terminando de meter las cosas en la maleta y las cajas que van por correspondencia que mamá va a llevar dentro de un rato a la oficina postal
-Bueno voy camino para allá
No pasaron 20 mints. Cuando Elizabeth llegó a la casa, ella era como miembro de mi familia ya. Eli era como mi hermana, solíamos estudiar juntas en el instituto de inglés.
-Como te preparas para dejarnos?
-Ay por Dios Eli! No me voy de por vida, aparte tu viajas más que yo, el año antes pasado te fuiste 2 meses a Vancouver
-Si pero solo son pocas semanas, no meses ni años
-Si, pero no sabes cómo te extrañé, parecían años_ Estábamos en mi cuarto, ella me ayudó a recoger mis cosas. Elizabeth sin duda sería una de las personas que extrañaría a morir. Ella y Eduardo siempre estaban de viaje, o al menos 3 veces al año salían del país con sus familias de vacaciones, y los extrañaba a chorros cada vez que se iban. Se hizo medio día y ya había logrado recoger todo y mi mamá y Adriana se fueron a la oficina postal del centro a poner las cajas con las pertenencias de nosotras dos y Andrés que no podíamos llevar en el avión. Yo me quedé en casa esperando a Eduardo que ya había llamado que venía en camino porque ellos nos acompañarían al aeropuerto en la tarde para despedirnos. Pero antes de que llegara Ed llegó Andrés con Liliana._ Hola guapo! Hasta que por fin apareces. Hola Lili!
-Hola guapas! Y si, aquí estoy, estaba en casa de Lili despidiéndome de sus padres y trayéndome unas cosas que tengo que llevarme que había dejado en su casa. Y dónde está mi mama?
-Salió con Adriana a la oficina postal a dejar las cajas de nuestras cosas, tu sabes, para ver si nos llegan pasado mañana. Oye Lili, te cortaste el cabello? Te queda genial
-Si, tenía mucho tiempo sin cortármelo y ya le hacía falta un corte_ Liliana era ese tipo de chicas que siempre están a la última moda, súper delicada y con un cabello muy lindo que lo llevaba casi hasta mitad de espalda de color rojizo.
Mi mamá y Adriana llegaron a la casa 1 hora después junto a mi papá quién tuvo que pedir permiso en el trabajo para poder ir al aeropuerto con nosotros. Mi papá era mi protector, Adri y yo éramos sus niñitas consentidas y Andrés era su orgullo.
Salimos al poco rato al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, Eduardo nos alcanzó en el camino. Llegamos a las 4 de la tarde al aeropuerto. El vuelo salía a las 5.30 p.m. nos sentamos en la sala de espera mi mamá, Elizabeth, Liliana, Adriana y yo, los chicos se fueron a llevar las maletas a los maleteros, pero no demoraron mucho en regresar.
-Adriana, Eli, Ed acompáñenme a la dulcería_ quería tener minutos a solas con mis amigos una última vez antes de irme, además que quería comprar algunas chucherías para el viaje, ya que eran 6 hrs de viaje en total y teníamos que hacer conexión en Atlanta para agarrar otro avión que nos llevara a Chicago y luego irnos por carretera a Sioux Falls.
-Llévense unos cuantos Toblerones, caen de maravilla cuando te dan ataques de nervios en lo alto
-Yo no soy como tú de miedoso en un avión Eduardo, pero tomaré tu consejo
-Yo creo que voy a meter unos cuantos Hershey’s son mis favoritos. Ed, te acuerdas cuando nos torturamos por el chat cuando comemos algo que nos gusta a ambos pero que alguno de los dos no lo puede comer en ese momento
-Si, como no? Siempre me torturas cuando comes Nutella o Panquecas, Ay no! Voy a extrañar un montón tus postres Alex….
-Ve a casa de vez cuando y mi mamá te los preparará con mucho gusto, saben casi iguales, pero nunca como los míos_ hice una mueca de superioridad y Eduardo y Eli hicieron alabancias mientras Adriana se burlo de mí con muecas.

Capitulo 1

Así empezó todo….



Abrí los ojos y eran las 9.30 a.m., Era posible que hubiera dormido tanto? Y como no? Si me había acostado a las 3.00 de la madrugada en una despedida que nos habían organizado mis dos mejores amigos Eduardo y Elizabeth, además de mis padres. Tenía una pereza horrible y no quería levantarme, pero mi gato fue mi despertador y fue el anunciante de que tenía un día muy largo por delante y tenía que organizar muchas cosas antes de irme, y apenas tenía unas cuantas horas para ello. Que a donde me voy? Me voy a Sioux Falls – Estados Unidos.
Me levanté y miré a la cama que estaba a mi lado y Adriana (mi hermana menor) aún dormía, y por lo visto muy profundo, tenía la boca semiabierta y estaba en una posición extraña, y un tanto incomoda para mi gusto, como demonios podía dormir así?. Así que pensé que no la podría despertar tan fácil porque tenía el sueño pesadísimo y así se estuviera cayendo el mundo ella ni se inmutaría. Decidí despertarla de una forma muy particular y divertida para mí
-AHHHHHHHHHHH!!! Un ratón, un ratón, un ratooooon!!!!!! Auxilioooo!!_mi expresión corporal fue como una niña tonta pegando brincos, además de exagerar los gestos como pésima actriz, pero surgió efecto mi despertador improvisado, porque Adriana se despertó de un brinco, y era evidente que lo haría y también todos los que estaban en la casa o a 1 km a la redonda con semejante grito
- Ah! Qué? Donde?_ se estrujó los ojos y estaba algo despeinada, yo estaba riéndome entre dientes, pobrecita, pero tardó pocos segundos en recuperar el sentido de la realidad_ Que pasa Alexandra?
-Nada, es que vi un ratón, o rata… no sé muy bien que era…
- Ratón o rata? Y que hace Tofi acostado viéndonos y sin mover un musculo? Además, desde cuando tu le tienes miedo a ratones, ratas o algo parecido?
- Nunca…. Levántate que tenemos muchas cosas que hacer tonta, ya es un poco tarde_ me reí un poco disfrutando el momento, Adriana me había atrapado en mi maldad, nunca le había temido a los bichos ni roedores, parecía un niño varón en ese aspecto.
Ambas empezamos a cepillarnos los dientes y a lavarnos la cara, teníamos caras de muerte, las ojeras nos llegaban a la nariz casi
-Que patética te ves Adri
- Espantosa! Pero tú eres mi contrincante perfecta, mira esa cara, ese cabello, esa nariz, esos ojos, esa boca…..
- Hey! Te pasas…. Dime que me haga una cirugía plástica de una vez sin tantos rodeos_ le di un leve codazo y ambas reímos, nos llevábamos estupendamente bien, tampoco es que era exageradamente menor que yo, tenía 19 años, que el mes que viene cumpliría los 20, y yo tenía 21, pero ella a veces parecía mayor que yo, era demasiado racional, en cambio yo era más alocada, vivía a mi manera, guiada por impulsos y presentimientos. Así que la edad y la jerarquía de hermana mayor no valía entre nosotras, simplemente éramos hermanas y más que todo amigas.
Yo me fui adelante a la cocina donde se escuchaba ruido, bajé las escaleras y me recibió en plenas escaleras mi perro Puppy, mi mamá estaba en la cocina preparando el desayuno, me acerqué y le di un beso y los buenos días_ Que grito fue ese que escuché? Tratando de despertar a Adriana?_ Las tres nos reímos, todos sabíamos que despertar a Adriana a veces resultaba muy difícil, pero eso lo heredó de mi mamá justamente, por eso le encontrábamos mucha gracia.
-Má’ sacaste de la secadora la ropa que estaba lavando ayer? Tengo que terminar de arreglar mis maletas..
- Si, está en el lavandero metida en la cesta de ropa limpia ya doblada para ahorrarte el trabajo, y la tuya también Adriana
- Gracias, que te falta arreglar a ti Alex?
-Solo la ropa que estaba sucia y tengo que ir a buscar unos papeles del instituto que no sé donde los metí, pero deben estar en la mesa de la computadora guardados en las carpetas que tengo ahí_ Yo era desordenada en cierto punto, mi mamá le ponía orden a todo, y Adriana era maniática con el orden y la limpieza.
-Te vas a llevar todos tus libros!?
- No todos, tu eres loca? Me cobrarían exceso de equipaje, solo me llevo los que están en el estante del cuarto_ yo era una lectora empedernida, tenia cientos de libros, era algo que tenía en común con mi mejor amiga Elizabeth, ambas gozábamos una vez al mes en librerías comprando libros. Lo que más me apasionaba eran las historias de ciencia ficción: hadas, sirenas, extraterrestres, hombres lobo, fantasmas, pero mis favoritos y de la cual tenía la mayoría de los libros publicados aquí en el país eran “Vampiros”. Era amante de los vampiros y alguna parte de mi me decía que si existían, y esa parte de mi estaba enloquecida por corroborar eso. Pero por Dios Santo! Aquí en Venezuela dónde vas a conseguir a un vampiro? Algo loco no?_ Mami y Andrés?_ Andrés era nuestro hermano mayor, tenía 24 años, era un hombre de esos con los que sueña cualquier mujer, siempre le decía que si no fuera su hermana estaría enamorada de él, se parecía mucho a papá en muchos aspectos. Era alto, de complexión física musculosa, antes solía practicar natación, pero eso fue antes de empezar la universidad cuando tenía 18 años. Adriana y él se parecían mucho físicamente, ambos con el cabello oscuro como el de papá y los ojos oscuros los de mamá, yo tenía el cabello castaño medio y los ojos acaramelados como los de mi abuelo paterno Rafael.
-Salió a casa de Liliana, sabes que ha sido difícil para ellos esto del viaje
- Si, Andrés siempre anda con el ánimo en peligro de caer por un precipicio_ Liliana era la novia de Andrés, tenían 2 años juntos más o menos, era una chica agradable, pero a raíz de la noticia de nuestro viaje ambos decayeron emocionalmente y pasaban mas rato juntos y casi no veía de hecho a mi hermano desde hacía dos meses que recibimos la carta aceptándonos en La Universidad Independence de Sioux Falls a través de un intercambio de estudiantes y ganándonos una beca de estudio por nuestras calificaciones.
Adriana estudiaba derecho civil, Andrés estudiaba Bioquímica y yo estudiaba Geografía. Los tres presentamos la prueba de admisión en febrero y tardaron 1 mes en darnos la feliz noticia de que éramos 3 de los 6 alumnos aceptados. Era realmente emocionante la idea de vivir en otro país y con todas las oportunidades en bandeja servidas, pero iban a ser 5 años o quizá más, sólo vendríamos en vacaciones navideñas. Eso nos entristecía un poco, porque eran meses sin ver a nuestros padres y amigos de toda la vida que dejamos aquí.
Terminamos de desayunar y subí a meter la ropa que me faltaba en la maleta, era extraño ver la habitación tan vacía sólo dejábamos la mayoría de las cosas decorativas. Saqué uno de los CD’s de Britney Spears y lo puse en el DVD de mi cuarto. Terminé de recoger los últimos libros que me quedaban en el estante cuando sonó mi celular y vi en el identificador de llamada que era Elizabeth_ Si?
-Alex, estás en tu casa?
-Si, estoy terminando de meter las cosas en la maleta y las cajas que van por correspondencia que mamá va a llevar dentro de un rato a la oficina postal
-Bueno voy camino para allá
No pasaron 20 mints. Cuando Elizabeth llegó a la casa, ella era como miembro de mi familia ya. Eli era como mi hermana, solíamos estudiar juntas en el instituto de inglés.
-Como te preparas para dejarnos?
-Ay por Dios Eli! No me voy de por vida, aparte tu viajas más que yo, el año antes pasado te fuiste 2 meses a Vancouver
-Si pero solo son pocas semanas, no meses ni años
-Si, pero no sabes cómo te extrañé, parecían años_ Estábamos en mi cuarto, ella me ayudó a recoger mis cosas. Elizabeth sin duda sería una de las personas que extrañaría a morir. Ella y Eduardo siempre estaban de viaje, o al menos 3 veces al año salían del país con sus familias de vacaciones, y los extrañaba a chorros cada vez que se iban. Se hizo medio día y ya había logrado recoger todo y mi mamá y Adriana se fueron a la oficina postal del centro a poner las cajas con las pertenencias de nosotras dos y Andrés que no podíamos llevar en el avión. Yo me quedé en casa esperando a Eduardo que ya había llamado que venía en camino porque ellos nos acompañarían al aeropuerto en la tarde para despedirnos. Pero antes de que llegara Ed llegó Andrés con Liliana._ Hola guapo! Hasta que por fin apareces. Hola Lili!
-Hola guapas! Y si, aquí estoy, estaba en casa de Lili despidiéndome de sus padres y trayéndome unas cosas que tengo que llevarme que había dejado en su casa. Y dónde está mi mama?
-Salió con Adriana a la oficina postal a dejar las cajas de nuestras cosas, tu sabes, para ver si nos llegan pasado mañana. Oye Lili, te cortaste el cabello? Te queda genial
-Si, tenía mucho tiempo sin cortármelo y ya le hacía falta un corte_ Liliana era ese tipo de chicas que siempre están a la última moda, súper delicada y con un cabello muy lindo que lo llevaba casi hasta mitad de espalda de color rojizo.
Mi mamá y Adriana llegaron a la casa 1 hora después junto a mi papá quién tuvo que pedir permiso en el trabajo para poder ir al aeropuerto con nosotros. Mi papá era mi protector, Adri y yo éramos sus niñitas consentidas y Andrés era su orgullo.
Salimos al poco rato al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, Eduardo nos alcanzó en el camino. Llegamos a las 4 de la tarde al aeropuerto. El vuelo salía a las 5.30 p.m. nos sentamos en la sala de espera mi mamá, Elizabeth, Liliana, Adriana y yo, los chicos se fueron a llevar las maletas a los maleteros, pero no demoraron mucho en regresar.
-Adriana, Eli, Ed acompáñenme a la dulcería_ quería tener minutos a solas con mis amigos una última vez antes de irme, además que quería comprar algunas chucherías para el viaje, ya que eran 6 hrs de viaje en total y teníamos que hacer conexión en Atlanta para agarrar otro avión que nos llevara a Chicago y luego irnos por carretera a Sioux Falls.
-Llévense unos cuantos Toblerones, caen de maravilla cuando te dan ataques de nervios en lo alto
-Yo no soy como tú de miedoso en un avión Eduardo, pero tomaré tu consejo
-Yo creo que voy a meter unos cuantos Hershey’s son mis favoritos. Ed, te acuerdas cuando nos torturamos por el chat cuando comemos algo que nos gusta a ambos pero que alguno de los dos no lo puede comer en ese momento
-Si, como no? Siempre me torturas cuando comes Nutella o Panquecas, Ay no! Voy a extrañar un montón tus postres Alex….
-Ve a casa de vez cuando y mi mamá te los preparará con mucho gusto, saben casi iguales, pero nunca como los míos_ hice una mueca de superioridad y Eduardo y Eli hicieron alabancias mientras Adriana se burlo de mí con muecas.

Bienvenida

Hola hola a todos.... mi nombre es Mairim Soledad González y soy la escritora de esta fabulosa historia que fue inspirada en mis gustos hacia lo sobre natural, espero que les guste. Publicaré semanalmente un capitulo de la historia, esperando recibir mucho apoyo de uds para lograr publicar el libro, Dios mediante...